Trepidante y exigente actividad que remonta todo el barranco del Charcón, desde las profundidades del valle de Castril, hasta las alturas solitarias de la Cabrilla. A continuación, se desciende por el interior del barranco de la Magdalena escapando de sus acantilados finales por un collado que comunica con la base del Charcón.

ficha

sierra de Castril, sierra de la Cabrilla
23 de enero de 2005
10 horas
22 km
2000 m
anticiclón, frío
terreno complejo, trepadas abundantes, posibilidad alta de embarques
pincha aquí para ver el croquis
track aquí disponible aunque hecho a mano

Itinerario sólo para abonados, con desnivel, dificultades en la progresión, abundantes trepadas de II y III grado y mucha, mucha duración.

Salimos andando antes de las 8h00m con un frío que pela y nada más empezar, para introducirnos en el barranco del Charcón, hemos de superar un bordillo con muy buenos agarres pero que se levanta más de diez metros sobre nuestras cabezas. Abajo ruge el río Castril que desciende crecido por el estupendo otoño que hemos disfrutado.

El barranco es divertido pero complejo; a esta hora de la mañana hay bastante hielo y la luz nos pega a la espalda creando un ambiente muy bonito. Superamos muchos resaltes, marmitas y algunas paredes que pueden evitarse por alguna de las laderas.

Cuando estamos a punto de terminar el barranco, nos desviamos a la izquierda (hacia el Sur) y remontamos por terreno franco para hacer el primer dos mil de la jornada, el Loma Alta que culmina la divisoria con el barranco del Buitre. En su cumbre almorzamos con generosas vistas hacia la Hoya de Baza y Sierra Nevada.

A continuación, nos dirigimos por un penoso lapiaz hacia la Cabrilla, cumbre que visité hace un par de meses con Bernardo desde la Bolera y el Almicerán.



Espléndido ejemplar de tejo en el barranco del Charcón

Hoy hace un día magnífico y la visibilidad es estupenda; tras la cumbre de la Cabrilla, hacemos la arista principal con vistas al Guadalentín hasta la Cabrilla Norte o Peón de los Tornajos, tercer dos mil de esta travesía integral.

Descendemos ahora hacia el Este y vemos que las Empanadas están a tiro de piedra, pero desde luego no da tiempo a hacer la cumbre. Nos asomamos al precipicio del barranco de la Magdalena y buscamos una buena ladera por la que descender.

La menos mala de todas nos acoge entre sus pinos y piedras sueltas y pronto estamos en el cauce del barranco, con nieve hasta la pantorrilla. La sorpresa final son varios despeñaderos del barranco, que nos obligan a remontar nuestros pasos y trasponer de nuevo al barranco del Charcón para volver a los coches. Toda una odisea que supondrá posiblemente una de las mejores cabalgadas que haya podido hacer en los últimos tiempos.

fotos

[sep height=”30″]

en la sierra de castril