Fantástica ruta circular que remonta el duro puerto del Peñón del Toro y desciende a lo largo de todo el valle del río Castril cortijo tras cortijo, barranco tras barranco, hasta el mismo pueblo. La elipse se cierra por el embalse de San Clemente.

ficha

Sierra Seca, Granada
marzo 2011
1600 metros
65 kms
nubes altas, fresco
pista del peñón del toro con pendiente y piedras sueltas; descenso por la Asperilla muy técnico
ver track en wikiloc

Sierra Seca es un relieve curioso por muchos motivos. El primero es por su extensión: es una sierra de enormes proporciones y se prolonga más allá de lo que abarca la tirada vertical de un 1:50.000, esto es, más de 20 kilómetros. Otro motivo es su inclusión dentro de dos parques naturales: sus laderas a Poniente drenan al río Castril y están incluidas en el dominio de dicho parque natural. La zona norte mira hacia los Campos y la cuenca incipiente del Zumeta dentro de Segura. Finalmente, la cara de Levante desciende hacia el valle del río Guardal y esconde las mejores vistas de la Sagra, una de las montañas más carismáticas del Sur que no necesita presentación en esta web.

Sierra Seca no es topónimo afortunado y menos en años como este. De hecho, en las alturas de estas montañas se puede admirar una laguna que también da nombre a uno de los puntos culminantes de la divisoria: el Cerro Laguna. Además, suele guardar ventisqueros durante gran parte del año que pueden aguantar hasta finales de Mayo mientras que en otras muchas sierras vecinas la nieve es un difuso recuerdo. De su naturaleza porosa y acuífera también dan fe las muchas fuentes y surgencias que alimentan al Castril y el Guardal. Supongo, quizás, que el calificativo seca se debe sobre todo a la ausencia de arbolado en muchas zonas, aunque esta característica también está presente en la Cabrilla por ejemplo y nadie dijo que fuera seca.

Hace ya algunos años descubrí el carril que sube hacia el Peñón del Toro. Para mí fue un acontecimiento ya que podía ascender en BTT hasta las máximas alturas de esta sierra para, por ejemplo, asomarme a los Campos. Tenía claro que este carril me iba a permitir diseñar rutas ambiciosas para hacer en el día y muchas posibilidades más. Fueron aquellos los tiempos en los que afronté una travesía por la zona norte de Sierra Seca incluyendo el Puerto de la Losa como principal aliciente. Guardo muy buenos recuerdos de esa actividad y espero poder repetirla más pronto que tarde.

Entre las muchas cuentas pendientes que tengo con la Sierra en general y con esta en particular estaba la de cerrar el mismo recorrido hacia el Sur, esto es, circunvalar Sierra Seca remontando el Guardal desde Puente Duda, ganar la divisoria por la pista del Peñón del Toro y acompañar las primeras aguas del Castril hacia su encuentro con el pueblo para regresar de nuevo por la carretera de Huéscar hasta cerrar el círculo. Los datos técnicos para una actividad como esta son: 68 kilómetros de pedales, 1650 metros de subida acumulada, 7 horas de sillín continuas. No va más.

Comienzo dando pedales por la carretera que une Huéscar con Santiago. Sierra Seca la tengo enfrente de mí y aquí la veis: es un espinazo soberbio que raya los 2000 metros de altura con una continuidad de más de diez kilómetros

A los pocos kilómetros dejo el asfalto para cruzar el Guardal1No tengo muy claro si es el río Guardal o el río Raigadas… y comenzar el puerto del Peñón del Toro. Es una ascensión que en seis kilómetros gana 550 metros de desnivel. Un pedazo de puerto fuera de categoría, no sólo por sus continuas pendientes superiores al 15 por ciento, sino también por el piso malo de piedras sueltas con las que hay que negociar el equilibrio

El premio al finalizar la subida es esta magnífica panorámica de la Sagra y el Peñon del Toro en primer plano

Antes de comenzar la bajada hacia Castril echo la vista hacia el valle del Guardal. A la derecha está el embalse de San Clemente, luego en el centro la Sierra de Marmolance y a la izquierda se perfila claramente la carretera por la que he venido

Nada más adentrarme en el barranco de Marfil me salgo del carril principal para visitar el refugio de los Prados del Conde que se encuentra en perfecto estado. Ojalá que hubieran así muchos más repartidos por la Sierra

En los primeros kilómetros avanzo fácil por el carril que está seco y con algunas piedras sueltas. El pico de las Empanadas se dibuja en el horizonte y es una magnífica referencia para saber cuánto me falta: parece que bastante

Me gusta levantar la cabeza al cielo, relajar el cuello, contemplar el juego de las nubes muy activas que se adaptan con facilidad al horizonte. La luz es limpia y todos los colores están saturados. Podía haberme dejado el polarizador en casa

Y junto a mis pies tengo la omnipresente hierba de este estupendo terreno de pastos y las primeras flores de la primavera que ya se anuncia en las alturas

Hay cabras y también hay vacas: ésta no parece mirarme con buenos ojos

La luz hace juegos caprichosos con las nubes y los tejados de los cortijos resaltan sobre los verdes y grises

El barro, y no las pendientes, es mi enemigo principal por las lluvias de la última semana y me cuesta muchísimo avanzar

Pero todo llega y ya casi estoy a la misma altura que el barranco de la Osa. Encima, mucho más arriba, el cerro de la Carrasca y las Empanadas

Muy cerca ya del cortijo de la Asperilla, con vistas hacia la Hoya de Baza

Un oficio tan antiguo como la humanidad

El cortijo del Nacimiento con la brecha del barranco de Túnez: un lugar especial

Y nada, cuando cogí la pista en el cortijo del Nacimiento puse la directa, hice todo el carril de tierra hasta Castril pueblo y luego devoré los kilómetros de asfalto buscando el coche que tenía en el embalse de San Clemente por eso no tengo fotos de este último tramo. Volveré pronto en compañía para hacerla sin barro y en mejor forma ya que sufrí demasiado. Hasta la próxima entonces.