La subida al Cerro de San Felipe siguiendo el curso del río Júcar hasta su nacimiento y de ahí a la cumbre es una excursión espléndida. Esta ascensión la hicimos hace ya muchos años, cuando estábamos en un campamento de verano en la Vega del Codorno al lado del nacimiento del río Cuervo. Volvíamos de ruta por Tragacete y en lugar de hacer la carretera nos desviamos hacia el Este buscando las fuentes del Júcar y de ahí a la cumbre: magníficos pinares y calares que salpican una extensa geografía que guarda la esencia de la montaña ibérica.
En la casa del viento y el agua, elevado de las tierras sembradas, contemplando el caprichoso vuelo de los leonados y las nubes; la presión furiosa y extraña de un corazón al que se le exige, en ocasiones, demasiado; los ojos cansados de una luz pesada; las piernas dulcemente encogidas bajo el cuerpo, sobre la roca.
¿Y las manos? Descansan abiertas, con las palmas expuestas al cielo, oreando el recuerdo de las caricias que jamás existieron
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impresiones

José Antonio Pastor González
Hago montañas desde que tengo uso de razón. Primero al lado de casa en mi Atalaya y en el Almorchón de Cieza. Después por las sierras de Segura y Cazorla que son mi segundo hogar. Finalmente, y por supuesto, también en Sierra Nevada y el resto de las cordilleras Béticas.
Todas ellas son el terreno de juego protagonista de esta web gracias a la cual disfruto por partida doble: primero subiendo las cumbres y luego relatando mi experiencia. Sed bienvenidos y gracias por vuestra visita.
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Me encanta la forma que tienes de describir las sensaciones que todos alguna vez hemos experimentado en determinados lugares, impresiones que a veces nunca olvidas por lo que tienen de especial y que por eso mismo no son fácil de expresar. Pero tú lo haces como en el mejor de los libros, en el que el escritor consigue que te identifiques y te impliques en la historia.
Enhorabuena y sigue deleitandonos con tan bellas impresiones.