Pequeña memoria acerca de cómo nos han ido las cosas en la web y el porvenir que se nos presenta después de los últimos cambios acontecidos.

Empezamos esta historia de la web en el año 2007. Por aquel entonces todo estaba por hacer: el diseño, las tripas, el aprendizaje, las rutinas y el método. Hacíamos muchas pruebas con diferentes formatos y herramientas y éstas apenas aguantaban meses en la línea del frente. Nuestros reportajes solían ser subjetivos, muy enfocados en la parte escrita e impregnados de un lirismo que procuraba, en la medida de nuestras posibilidades, reflejar la emoción que nos despertaban las luces, las nieves, las rocas y las cumbres.

Un parte grande del material provenía de épocas pasadas. Estaba alojado en una web seminal en mi espacio de la UMU. El aire nuevo comenzó a entrar con Lourdes. Descubrí en ella una montañera entusiasta, valiente y ambiciosa. De su mano comencé una carrera editorial con mis primeras publicaciones en Desnivel que trataban sobre viajes en bicicleta en los que ella me acompañaba cuando podía.

Un poco más tarde entró Moss en escena. Lo que supone este golden para la web resulta difícil de calibrar. Todas las actividades, incluso las más triviales, se convierten en una aventura. Además de inspirarme los relatos más divertidos, Moss es mi otro yo en la montaña. Nunca he tenido necesidad de selfies caminando a su lado. Su sola presencia impregna de fuerza y escala cualquier fotografía gracias a su facilidad de posado, humanizando así el paisaje agreste, solitario y salvaje de la montaña.

Durante muchos años, casi siempre con Lourdes y Moss, hemos recorrido gran parte de los sistemas béticos. Nuestra modalidad estrella consiste en hacer travesías. Como sabéis bien los seguidores de esta web, siempre nos ha atraído escaparnos con todo lo puesto para dormir en las entrañas más profundas de los calares y los bosques.

Tengo un recuerdo definido e indeleble de esas escapadas con horario andaluz. Salíamos de casa sin madrugar, haciendo las mochilas mientras tomábamos el desayuno. Ocupábamos mucho tiempo en elegir cada uno de los detalles, sobre todo los culinarios, para que nuestra estancia en la montaña fuera lo más placentera posible.

De esta forma, hemos cartografiado todas las constelaciones del cielo y casi todas las cumbres de la cordillera en cada una de las estaciones gracias a los incontables vivacs en el circo del Alhorí, en lo alto de la Maroma, en la laguna de la Mosca, en la cima de las Banderillas, en la cabaña del Maestrillo, en el Puntal de la Misa, en las aldeas abandonadas de Filabres, en las entrañas de Gádor, en las dolinas del Calar del Mundo, bajo el porche de la Fresnedilla, a resguardo de los frailes del Gargantón en Mágina y también al abrigo de los pinos silvestres de Baza. De todos ellos se hace eco la web como memoria virtual en la que atesoramos la luz que bañó aquellas jornadas irrepetibles y mágicas.



Que no nos coja ventaja con el sueño...

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Lola con 7 semanas

En los últimos tiempos hemos optado por actividades mucho más técnicas y ambiciosas gracias a Félix. Las carambolas del destino me llevaron a compartir una primera actividad en la Sagra equipando el corredor Himalaya para nuestro club. Desde entonces, han sido 4 años de actividad frenética en los que hemos afrontado juntos prácticamente todos los desafíos alpinos de la bética. El colofón a este período tan prolífico ha sido el libro que hemos publicado con Desnivel y nuestra expedición del verano pasado al Tien Shan.

De Félix he aprendido a manejarme en lugares antes impensables para mí: desde pendientes de nieve en las que no puedes escurrirte a cornisas estrechas de roca con muchos metros de vacío bajo los pies. Si bien todo el bagaje técnico que he adquirido ha sido un tesoro impagable, aún lo es más el aspecto humano: su buen humor, su inteligencia y su carácter metódico y previsor; también su afán exhaustivo a la hora de tener presentes todos los riesgos y contingencias de una actividad. Conocer a un alpinista de esta categoría y haber compartido de primera mano la ascensión a montañas difíciles es un regalo infinitamente más valioso que los muchos logros conseguidos. Del amplio repertorio de recuerdos, me quedo con nuestras conversaciones por la interminable A92 hablando de motores, de ingeniería, de matemáticas, mientras el bueno de Nino protestaba en el asiento de atrás.


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Paseo por el Campus de Espinardo

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Primeros pasos por la Atalaya de Cieza

Con todo, lo más importante que he aprendido de Félix y lo que tiene especial relevancia en esta entrada de la web es que se puede ser un escalador excepcional a la vez que un estupendo padre de familia. Su experiencia y su manera de ver las cosas en este sentido han resultado esenciales para que todas mis reservas en esta cuestión se hayan diluido. La prueba real de esto que hablo ha sido la llegada de Lola a nuestras vidas. Con ella se abre una nueva etapa en la web. Posiblemente estaremos un tiempo sin hacer grandes viajes y el tema travesías en familia quedará aparcado, pero seguramente se abrirán nuevos horizontes, nuevas experiencias y nuevas actividades. Esperamos que estas nuevas historias os sigan atrayendo y os sigan inspirando para definir vuestros propios sueños en la montaña. Mientras tanto, seguiremos haciendo memoria para construir un nuevo porvenir.