Excepcional actividad que remonta hasta la cuenca alta del río Tus por las alturas del Calar del Mundo — cumbre opcional — para descender al aserradero por la cuesta del Caballo por una vieja senda. El regreso se efectúa por el cauce, bien en paralelo al mismo, bien por el interior. Para recuperar los vehículos se remonta el GR66.

ficha

valle del Tus, calares del Mundo y de la Sima
junio de 2012
10 h
21 km
1400 m
calor, despejado
descenso al aserradero por vereda poco marcada; leer detenidamente la nota ambiental sobre el tránsito en el río Tus y la protección de los ríos escénicos
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Espero refrescaros con este reportaje y que los 40 grados que hay ahora en la calle sean menos dolorosos. Esto aconteció hace un par de semanas, cuando acabó la primera tanda de exámenes de Junio y mis estudiantes ex-alumnos me pidieron monte y baño.

En el sur hay varias posibilidades para satisfacer esta clase de demanda, desde el Guadalentín y sus primeras aguas arriba de la Bolera hasta alguno de los muchos recorridos por la costa intrincada y virgen que nos quedan. ¿Más opciones? Pues claro: hay una tanda de ríos y barrancos muy apetecibles como el Verde, el Chíllar, el Cacín, etc. pero éstos nos pillan muy lejos a los de Levante ya que toca desplazarse hacia Granada y Málaga.

Una elección igual de buena consiste en acercarse al valle del río Tus, un afluente del Segura que en muy pocos kilómetros configura un paisaje espléndido entre agrestes cañones y cantarinas aguas con el aliciente de ser alumbrado en el ‘gran verde’, lugar indefinido y casi mágico del imaginario de esta web en el que se preserva la primavera hasta bien entrado Junio.1Este año no es el caso ya que la primavera ha sido terriblemente seca y la hierba ya andaba agostada para cuando nos acercamos por allí.

Pues bien, para allá que nos vamos una mañana de sábado sin mucho madrugar y con paciencia para sortear las infinitas curvas. Dejamos los vehículos en las Lagunicas y de ahí tomamos la vereda de la Escaleruela, antiguo camino de herradura que enlazaba Siles con Yeste, dos pueblos, dos provincias, dos comunidades, dos parques, la misma sierra.



Remontado la senda de la Escaleruela

La protección de los ríos escénicos

El Tus es uno de los pocos ríos de la cuenca del Segura que conserva intactos sus valores escénicos. Es nuestra responsabilidad mimarlo, cuidarlo y minimizar los impactos que éste pueda sufrir cuando nuestras actividades se desarrollan en su cauce. Es por esto que:

  • Esta ruta sólo debe realizarse en verano para evitar los períodos de reproducción de algunas de las especies que allí viven. Por ejemplo las truchas se reproducen en otoño/invierno mientras que los anfibios prefieren el invierno/primavera.
  • Evitaremos gritar y provocar ruidos así como generar turbidez en las aguas.
  • Bajo ningún concepto moveremos piedras ni removeremos los lodos y el fango del río. En estos lugares se refugian macroinvertebrados así como los huevos de los anfibios y los alevines.
  • Evitaremos pisar la vegetación que hay dentro del río (algas y macrófitos).
  • Si vamos a hacer esta excursión procuraremos ser un grupo no numeroso.

Si seguimos estos consejos, el río Tus y sus moradores nos lo agradecerán perviviendo muchos años más para nuestro gozo y disfrute.

Nos hacemos las fotos de rigor con vistas hacia el cañón del Tus que se adivina muy abajo. Pronto comienza a apretar el solano y al llegar a la plataforma del Calar observamos que este año la primavera ha durado muy poco en estos lares. La última vez que estuve por aquí a principios de Mayo nos cayó un nevazo así que en cuestión de un mes y poco más pasamos del invierno a la torrija veraniega.



Carlos y sus chanclas

Más pronto que tarde doblamos bajo el Puntal del Caballo siguiendo la vereda de Peñalcón y cuando estamos en la vertical sobre el aserradero nos dejamos caer por la siempre incómoda cuesta del Caballo. La vereda está mucho más marcada que el año pasado y se nota el tránsito de personas excepto en una junquera en la que el sendero se ha perdido. Aún así, sabiendo por donde hay que salir se llega bien al aserradero que nos recibe con su silencio habitual.

Nos acercamos al cauce para darnos un primer chapuzón y comemos a la sombra de los pinos. Siesta tranquila y antes de las cinco ya estamos caminando de regreso en paralelo al cauce del Tus.

Al principio las aguas están relativamente frescas y bastante mansas — se nota la escasez de precipitaciones de esta temporada — pero tras franquear los acantilados de la sierra del Cuquillo nos encontramos con las aguas que bajan por la Cañada del Avellano.

Es así como el caudal del Tus se refuerza y baja varios grados de temperatura. Aprovechamos también para beber agua con garantías y continuamos río abajo.



Bajo los paredones del Cuquillo

En realidad, este camino que estamos haciendo no es novedoso ni pertenece en exclusiva al ámbito de lo recreativo. Al contrario, desde los primeros tiempos de la explotación maderera de estas sierras en el siglo XIX, el Tus era utilizado como medio de transporte para los troncos de los pinos negros. No existía entonces el embalse de la Fuensanta y los pineros, madereros o gancheros, hombres habilidosos y sufridos, conducían las almadías hasta la estación de las Minas, en Calasparra. Desde la misma, y por la línea ferroviaria Madrid-Cartagena eran transportados a los centros de producción.2Véase el estupendo trabajo de Eduardo Araque. Otro documento excepcional es la novela ‘El río que nos lleva’ de José Luis Sampedro (y la película del mismo nombre).

La tarde va cayendo y nosotros seguimos caminando. Poco a poco la sombra se hace completa y sólo el sol que rebota en los altos poyos del Calar nos confirma que aún resta tiempo suficiente para llegar al destino. Y así es: a media tarde arribamos a Collado Tornero donde nos organizamos para recuperar los coches. Las chicas se quedan tranquilas junto al río mientras Armando, Carlos y yo probamos una senda que remonta en paralelo al arroyo de las Marinas. Parece el camino más corto para recuperar los vehículos pero nos encontramos con un área quemada y la vegetación oportunista ha invadido todo el terreno por lo que debemos regresar. Sufrimos lo suficiente como para que la jornada tenga un tinte épico, volvemos donde están las chicas y las mochilas y preferimos ascender a las Lagunicas siguiendo el conocido camino del GR66, más largo pero también más seguro.

Cuando llegamos a los coches ya ha caído la noche. Terminamos la jornada alojados en el camping río Tus donde disfrutamos de una cena serrana estupenda con muchas patatas a lo pobre, huevos fritos, carne de matanza y cerveza fresquita. Todo lo necesario para recuperarnos de una actividad magnífica. ¡Hasta la próxima!

fotos

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en el valle del tus