sierra del Pozo
mayo de 2008
8 h
34 km
1370 m
estable, calor
recorrido por sendas de herradura y algún tramo de carril; orientación algo confusa para subir a Puerto Pinillo
pincha aquí para ver el croquis
track aquí disponible
Hoy es un día esperado. Hace algunos meses conocí por la red a Ángel de Pozo Alcón gracias a su blog lasrutasdesansón y acordamos quedar algún día para hacer juntos una excursión. Como buen conocedor de la Sierra del Pozo que es le propuse meternos por la zona norte de la misma, zona que apenas controlaba (yo) y a la que le tenía muchas ganas. Pues bien: dicho y hecho. Ha llegado el mejor mes para estas sierras y allí estuvimos el sábado pasado para afrontar una etapa larguísima, muy sostenida y superlativa en todos los aspectos: esfuerzo, distancia, paisajes, etc.
La salida es desde el cortijo del Molinillo, donde termina el carril de la Bolera. Con mucho acierto, Ángel nos lleva por una senda «olvidada» que rodea el Picón del Molinillo en sentido contrario a las agujas del reloj. Estas son las ventajas de ir con un conocedor de la zona. Yo mirando el Alpina me hubiera «chupado» todo el carril del Guazalamanco hasta ganar el collado de los Arredraeros, entre el cerro de la Yedra y el del Enjambre. La senda es de las antiguas, de las que unían las casas forestales de antaño y las ruinas de hogaño, un camino de los que me gustan: márgenes afirmados con roca rectangular, trazado lógico sin excesiva pendiente, zigzagueos, mucha sombra, etc. Muy pronto llegamos al carril que desciende hacia Arroyo Frío y lo tomamos. En el vado del arroyo aprovechamos para almorzar y los chuchos comienzan a pasárselo en grande con el agua.
Después del refrigerio, avanzamos un poco más por el carril hasta que nos encontramos a la izquierda una senda que remonta esforzadamente hacia el collado de los Aserradores. La cogemos y con más pendiente vamos ganando metros hasta un lugar paradisíaco, una extensa nava tapizada de verde con espléndidas vistas de la cara Este del Pozo. Dejamos las mochilas y nos recreamos, tanto que estamos a punto de quedarnos durmiendo bajo la sombra de los laricios. Pero esto no puede ser porque aún queda mucha ruta que andar. Así que seguimos para adelante dirección Norte buscando la Nava de don Antonio. El paisaje cada vez es más impresionante, entre laricios monumentales, detalles como las jaras recién nacidas y el marco incomparable de la Cabrilla y los Poyos de la Carilarga en lontananza.
Finalmente, cuando llegamos al extremo Norte del Calar la vegetación arbórea desaparece y ganamos vistas a Gualay, los Poyos de la Mesa y toda la cuenca alta del Guadalquivir: Gilillo, Puerto de las Palomas, Peña de los Tornillos, Picón de los Halcones, etc. En la sombra de un pino paramos a comer y nos dividimos en dos grupos: los osados que se lanzan por la divisoria del Calar tirándole a trocha y los más tranquilos que nos quedamos para conocer la senda del Calar hacia el puente de Gualay. La cosa no defrauda y disfrutamos de este día espléndido de sol y calor. Parece que ya estamos en Julio en lugar de Mayo, pero el verdor y los arroyos nos devuelven a la primavera.
Al llegar al puente de Gualay paramos a remojarnos y a beber agua. Ahí hemos quedado con los que han hecho la divisoria del Calar pero vemos que tardan demasiado. Comienzan a surgir las dudas: que si es más razonable que estén esperando en Puerto Pinillo, que si lo lógico es que no pierdan altura, etc. Además se une que nosotros no tenemos cobertura y viendo que no llegan y que se está haciendo tarde optamos por ascender hacia Puerto Pinillo. Si no están allí ya veremos qué hacemos.
El caso es que al llegar a Puerto Pinillo nuestros compañeros no están. Hablamos con Ángel y quedamos en que bajo otra vez a Gualay para ver si están en el puente esperándonos y, efectivamente, al llegar al puente me encuentro con otros excursionistas que nos confirman que han estado aquí pero que ya se han marchado hacia Puerto Pinillo. Perfecto. Se conoce que al bajar yo haciendo un to tieso no me los he cruzado, pero ya están camino de reunirse con el grupo en Puerto Pinillo.
De nuevo remonto hacia el Puerto por un camino que es muy poco evidente y cuando llego me llevo la sorpresa de que no están allí. Muy preocupados por la situación y porque se está haciendo tarde tomamos la decisión de descender. Así que nos lanzamos por la pista del Guazalmanco que se nos hace eterna.
A los coches llegamos casi a las diez de la noche. Menuda tralla. Y lo peor es que no sabemos nada de los otros compañeros. La mayoría vivimos muy lejos así que nos tenemos que marchar y dejamos a Ángel para supervisar «la búsqueda». Luego me contará que aparecieron pasada la medianoche. Resulta que, al parecer, se extraviaron en la subida de Gualay a Puerto Pinillo y decidieron volver sobre sus pasos para deshacer la ruta desde un punto conocido: el cortijo de los Aserradores.
Total, a nosotros nos salieron casi 35 kilómetros, 12 horas de marcha (unas 9 de marcha efectiva) y posiblemente más de 1200 metros de desnivel. En cualquier caso, el pateo ha merecido la pena, la zona es impresionante y estoy deseando volver. La sierra del Pozo nunca defrauda, y más si es en buena compañía. Muchas gracias Ángel.
fotos
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en la sierra del pozo

José Antonio Pastor González
Hago montañas desde que tengo uso de razón. Primero al lado de casa en mi Atalaya y en el Almorchón de Cieza. Después por las sierras de Segura y Cazorla que son mi segundo hogar. Finalmente, y por supuesto, también en Sierra Nevada y el resto de las cordilleras Béticas.
Todas ellas son el terreno de juego protagonista de esta web gracias a la cual disfruto por partida doble: primero subiendo las cumbres y luego relatando mi experiencia. Sed bienvenidos y gracias por vuestra visita.


Hola Jose Antonio!!!
Hace un par de semanas estuve por la zona. Una maravilla de sierra, llena de rincones mágicos. Gracias por la información!!, buena excusa para volver y hacer está ruta tan bonita que describes
un abrazo!!
Felicidades a los dos .Si es cierto que hay cosas que valen la pena unas mas que otras.estoy de acuerdo un buen amigo es mucho Lo dicho un saludo para ambos Pilar.
Pilar gracias por tu comentario. La montaña te lleva a conocer gente y algunos de ellos acaban convirtiéndose en grandes amistades. Es lo más importante de hacer monte en mi opinión.
Amigo Ángel, somos nosotros los afortunados por habernos mostrado ese trozo de la sierra del Pozo. No caben las disculpas, porque estas cosas pasan en el monte… sólo hay que aprender de ellas. Además, al final sólo quedó en un pequeño susto.
En cuanto a las publicaciones, pues eso cada uno aporta lo que puede… por encima de todo está el revelar la experiencia personal, con independencia del estilo o de si las fotos son mejores o peores… a mí eso es lo que más me importa. En cualquier caso, gracias por tus felicitaciones e intentaremos seguir sacando tiempo para poner las excursiones.
Un abrazo y seguimos en contacto.
Hola Jose Antonio, en primer lugar disculpas por ese fallo mio con mis compañeros.(tenia que haber sido el sargento de hierro jajaja).
—En segundo lugar recuerdos y saludos para todos, pues con personas como vosotros no me importaria estar dando vueltas toda la vida a las sierras, y mucho mas con los tres fieras de mascotas que nos acompañaron.
—Dicho esto, Jose Antonio, ya me averguenzo de mis publicaciones (pero en fin cada cual hacemos lo que podemos), acabo de llegar de mi pueblo con un amigo y de paso visita al Cabañas, y al «perdido», que ahora le ha entrado el gusanillo por la sierra y quiere repetir, y he entrado en tus publicaciones (solo me ha dado tiempo de ver por encima la del Pozo, y no tengo mas remedio que descubrirme ante las descripciones perfectas que haces asi como ese reportaje fotografico maravilloso, no puedo por menos de darte mi mas sincera felicitacion (ya me imaginaba eras un fuera de serie pero esto es insuperable).
Repito mi enhorabuena y aqui me teneis (recuperando el pie), y preparando rutas, y por supuesto a vuestra entera disposicion, sois formidables.
Un saludo