Paseo por la Sierra de la Muela en Moratalla saliendo desde Benízar y vistando su castillo. Actividad agradable de media jornada en una montaña con muy buenas vistas hacia Levante y la vega alta del Segura.
ficha

sierra de la Muela, noroeste de la región de Murcia
abril de 2016
3 h
11 km
650 m
estable, calor
ruta que discurre por sendas, amplias pistas forestales y dos tramos largos de monte a través por la zona alta de la Muela y en el descenso hacia el castillo que exigen pantalón largo y buen calzado
pincha aquí para ver el croquis
track aquí disponible

La sierra de la Muela está en el municipio de Moratalla en la zona norte, prácticamente en la linde con la provincia de Albacete. Es una montaña que se ve desde muchos puntos del levante ya que, en esta dirección, no tiene grandes relieves que se interpongan en la visual. Por el mismo motivo y en un día despejado, se convierte en un excepcional mirador para contemplar toda la vega alta del Segura desde su cumbre.

Siendo una sierra con bastante extensión, admite muchas aproximaciones diferentes aunque pueden resumirse en dos: 1) por el sur saliendo desde la zona del camping de la Puerta y 2) por el norte desde la localidad de Benízar. La opción 1) es más larga y, salvo que te adentres por el curso del arroyo de Hondares, el recorrido apenas tiene sombras. Si, por contra, subes desde Benízar, la sierra conserva grandes manchas de pino y el estado de la misma tras el incendio de 1994 es más que aceptable así que la decisión está justificada: ascenderemos por el norte.

Dejo el coche junto a una arqueta de la Mancomunidad de los Canales del Taibilla en la carretera que sube desde Benízar hacia el Campo de San Juan. El castillo lo tenemos encima de la cabeza y parece imposible encaramarse hasta sus almenas. Desde luego que eligieron muy bien el emplazamiento del mismo. Hace bastante calor y lleno las dos botellas grandes de agua para que no nos falte. Moss consume mucha y más en estos días de veinte y pico grados a la sombra.

La salida no da tregua y remonta por una senda en fuerte pendiente ganando más de 200 metros en menos de un kilómetro. Llegamos pronto un collado que nos ofrece una panorámica de toda la fachada norte de la montaña. La senda desemboca en un cruce de pistas forestales y cogemos la más amplia en dirección al cortijo del Bañador. La mayoría de estos carriles no existían y se abrieron para las labores de restauración forestal tras el brutal impacto del incendio de 1994.



Llevo alegría en el cuerpo y continuamos a tope casi corriendo en descenso hacia el cortijo del Bañador. Una junquera en la vaguada delata la presencia de un viejo manantial en el que Moss se baña mientras yo ojeo los restos del cortijo que antaño tuvo que ser un lugar de lo más concurrido a juzgar por la cantidad de dependencias y las extensas huelgas. El amplio carril continúa ahora serpenteando entre pinos resineros de notable porte y algunas manchas de pino blanco. Tengo pendiente que un amigo me confirme si estos ejemplares se salvaron del incendio o, por contra, son rebrotes de apenas 20 años de vida. En cualquier caso, una maravillosa noticia para la montaña que el bosque sea otra vez de altos vuelos.

La pista me lleva al cortijo de la Muela. Éste está más arreglado y se le nota movimiento. Me llama la atención una mancha de álamos y juncos en la que descubro un nuevo manantial y una manguera que lo conduce hacia la casa. A partir de aquí atajo para subir por un viejo carril que busca la cima de la sierra. Éste era un camino de servicio que utilizaron para subir las antenas de la cumbre. En un momento dado lo abandono para remontar a trocha y en perpendicular a las curvas de nivel llegando así a la cima.

El Castillo y el caserío de Benízar en el valle

El día está tranquilo, sin viento y con bastante bruma. Comemos en el vértice, gastamos casi toda el agua y echamos fotos al horizonte. Veo nieve en la zona de los Campos y adivino los Dientes de la Vieja del Puntal de la Misa. Reconozco otros muchos accidentes geográficos que no enumero para no cansar. Recojo los bártulos y continuamos ahora por la zona alta de la sierra, justamente por encima de los cortados que tan bien definen la cara norte de la montaña y que le otorgan sentido al topónimo Muela. El terreno es sencillo de andar con sabinas, pinos pequeños y arbustos de pequeño porte. A la izquierda (sur) tengo todo el valle del río Alhárabe, sus espectaculares cortados y la magnífica sierra de los Álamos.

Tras pasar un marcado collado y atravesar el Calar de los Pinos Blancos nos lanzamos por un viejo carril en fuerte descenso hasta el cruce de pistas por el que ya habíamos pasado anteriormente. Regresamos así sobre nuestros pasos y en el último collado antes de bajar al coche me marco una improvisación. En lugar de descender por el mismo camino nos colamos monte a través subiendo a los Calaricos con objeto de visitar el castillo de Benízar. Me encanta su ubicación y el aspecto tan inexpugnable que tiene. Desde luego que no sería fácil atacar una fortaleza como esta.

En apenas media hora y tras algo de enmatoje llegamos al coche. Son las 15h00m. Una salida estupenda que me ha deparado nada más que buenas noticias: sigo disfrutando a tope de la montaña con Moss y el bosque vuelve a ganarle la partida al fuego. Fantástico.

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