La Cresta del Pollo es la hermana pequeña de la Cresta del Gallo. Proponemos aquí una escalada asequible con ambiente clásico que arranca desde la misma pista de San José y alcanza la cumbre buscando las placas más entretenidas.
ficha

Cresta del Pollo, parque regional Del Valle–Carrascoy, región de Murcia
noviembre de 2020
2 h
irrelevante
100 m
soleado, fresco
escalada clásica que acumula la dificultad en la primera mitad del primer largo con una placa de V superior; atención a la piedra suelta; las reuniones están semiequipadas con parabolts y puentes de roca.
croquis disponible para GMaps más abajo, croquis en foto también disponible dentro del texto
track no disponible

Son tiempos extraños. Nos toca vivir confinados en un recinto definido por una raya imaginaria que, por suerte para nosotros los de Murcia, abarca una superficie generosa y muchas posibilidades. Así pues, es la ocasión para desempolvar proyectos domésticos que, por un motivo u otro, han estado aguardando en la cartera durante muchos años.

Ahora es el momento de conocer esa vaguada a la que nunca nos hemos asomado, esa cresta por la que nunca nos hemos enriscado o esa pared por la que jamás habíamos trepado. En definitiva, es la hora de rizar el rizo y buscarle los tres pies al gato. (Si queréis conocer la historia de esta expresión podéis pinchar aquí.) ¿Y quién mejor que Félix para abrir posibilidades y enredar donde otros nada más que vemos espartos y palmitos?

Me explica entonces que, desde hace tiempo, pensaba que la cara sur de la Cresta del Gallo tenía posibilidades y que se podía abrir algo desde la pista de San José. Se subió a uno de los cerros que hay sobre la rambla de los Serrano para abarcar una panorámica de toda la vertiente sur de la Cresta y descubrió un objetivo más apetecible y lógico: la pared sureste de la Cresta del Pollo. ¿Los motivos? Presentaba mejor aspecto, más continuidad y una roca más compacta mientras que la roca del objetivo inicial estaba muy descompuesta.

El 11 de Noviembre abrió en solitario este itinerario. Hizo sin cuerda todos los largos exceptuando el primero que tiene una placa de V superior al comienzo. A mí me encantan este tipo de vías montañeras que ascienden hasta una cumbre y que suponen caminar, trepar, navegar y tocar con tiento las presas para no arrancar los cazos. (Quizás es porque entiendo la escalada como un medio más para moverme en la montaña y no como un fin en sí misma. Cada uno tiene sus preferencias y todas ellas son respetables.) Así que le planteé en un guasap hacerla cuanto antes y para eso estamos hoy aquí.

Hacemos la aproximación desde la explanada de la Cresta. (Otra posibilidad, más larga, consiste en subir por la pista de San José desde la casa forestal.) Cogemos el PR que se dirige hacia el Cabezo del Buey y al poco tiempo nos desviamos por el barranco de la Serpiente hasta bajar a la pista de San José en una característica curva cerrada. Caminamos por ella unos pocos metros hasta llegar al pie de vía, lugar inconfundible por presentar una placa de grandes dimensiones a escasos metros del camino. Para no despistarnos, aquí tenéis las coordenadas precisas del sitio:

Datum: ETRS89
Huso UTM: 30
Coord. X: 668 492
Coord. Y: 4 201 500

Una vez allí hay que subir un talud de tierra suelta y matojos porfiando cual jabalí azorado que filtra los candidatos de la vía. Si no eres capaz de remontar este trozo de terruño mejor quédate paseando por la pista y disfrutando de las vistas.



El primer largo concentra la dificultad principal de la vía. Es una placa de unos 30 metros que comienza con un paso de V superior bien protegido por parabolts y que continúa verticalmente por terreno de IV para perfilarse finalmente a la derecha y alcanzar la primera reunión equipada con dos parabolts.



El segundo y tercer largo son de transición y se desarrollan por placas tumbadas y campas de esparto, palmitos y espinos. La idea es buscar la roca pasando por las abundantes placas de II y III que presenta la ladera sur de la cresta del Pollo. Es un terreno muy sencillo aunque hay que prestar atención a las piedras sueltas y a las presas que pueden no ser tan fiables como aparentan. Hay algunos parabolts situados estratégicamente en las placas más grandes. Además, también se puede asegurar con algún puente de roca y algún que otro fisurero.

La reunión del segundo largo tiene otros dos parabolts mientras que la del tercero consta de dos puentes de roca a cañón. En el cuarto largo hay más continuidad y, si bien la escalada sigue siendo asequible, hay algunos pasos de IV que están bien protegidos con algún puente de roca. En la cumbre me dice Félix que prefirió no instalar nada para no afearla aunque es sencilla de proteger usando de nuevo puentes de roca y fisureros.

En el global resulta una vía muy asequible, divertida y que transcurre por un terreno solitario y de aventura. Como todas las vías de la cara sur en esta zona, es perfecta para las mañanas frías de otoño–invierno y las tardes cálidas de primavera–verano. En definitiva, una actividad muy recomendable para disfrutar sin complicaciones muy cerca de casa. Desde aquí sólo nos queda agradecer a Félix la apertura y la equipación. Enseguida más.


¿Se dice buscar ‘tres’ o ‘cinco’ pies al gato?

Hay mucho artículos en internet que hablan sobre este tema. Después de echarles un vistazo os cuento lo que he aprendido. La expresión quiere significar algo así como argumentar de forma retorcida o hacer algo de manera complicada cuando se puede realizar de modo mucho más directo y sencillo. Bien. ¿Queda reflejado este significado con lo de buscarle tres pies al gato? Parece que no, porque encontrarle tres pies a un gato (que tiene cuatro) es tarea sencilla y nada retorcida. ¿No sería más lógico lo de los cinco pies? 

Pues en principio sí. Pero resulta que ya Cervantes utiliza la expresión buscar tres al gato en sus textos. Al parecer, la palabra pie hace referencia a sílaba en su sentido más antiguo. Por ello, buscarle tres pies al gato es encontrarle tres sílabas a la palabra gato, lo cual es verdaderamente complejo y, por qué no, imposible. Resulta pues, que la expresión tres pies al gato es totalmente correcta en este sentido y así se ha consolidado en nuestra lengua a lo largo de los siglos.


fotos

entradas relacionadas