Peña Jaén, extremo occidental de la cuerda principal de dos miles de Mágina, presenta al norte y el oeste una vertiente acorazada de espolones, muros y corredores que, en inviernos duros, se convierte en un excepcional terreno de juegos para practicar alpinismo entre olivos y encinas centenarias.

ficha

sierra Mágina
enero de 2014
7 h
10 km
870 m
frío, estable
corredor PD inf con secciones de 40º y un resalte mixto de III equipado con cuerda fija
pincha aquí para ver el croquis
track aquí disponible

Hace algo más de un año, cuando estábamos ultimando el libro para Desnivel sobre actividades invernales en el sur, se nos presentó una disyuntiva. Teníamos del orden de 27/28 actividades documentadas y, hablando con nuestra editora, convenimos en que debíamos presentar un número redondo en imprenta. En un principio nos dijimos: con 25 va a quedar bien, pero luego lo pensamos con más tranquilidad y no queríamos prescindir de ninguna de las cosas que habíamos hecho. Todas ellas nos parecían interesantes y adecuadas para estar en el volumen. ¿Había solución? Claro que sí: añadir un par más para alcanzar las 30.

Por fortuna, el bueno de David Molero me envió esas mismas semanas unas fotos del corredor norte de la Peña de Jaén. Yo desconocía por completo que se podía practicar alpinismo rodeado por olivos y encinas y quedé muy sorprendido de las posibilidades que ofrecía esta vertiente acorazada de Mágina. Hablé con Félix y allí que nos plantamos junto con Carlos y Nino para conocer el corredor. El resultado, además de una de las actividades más bonitas del libro, es también este reportaje que ahora os presento.

Para llegar al inicio de la salida se coge la carretera que une Cambil y Huelma. Más o menos a la altura de Mata Bejid sale una pista forestal que remonta la margen izquierda del arroyo de los Prados con excepcionales panorámicas de la sierra Sur así como de la campiña y el cerro Almadén que tenemos justo enfrente, en la margen opuesta. Lo ideal sería alcanzar las ruinas del cortijo de los Prados pero las fuertes nevadas nos obligan a dejar el coche algo más abajo. Caminamos al inicio por las rodadas de algún 4×4 escuchando el crujido del hielo cuando se rompe bajo nuestras botas.

Secciones con nieve dura

Detrás se aprecia el Almadén.En un par de curvas muy cerradas, como la pista está muy cargada de nieve, nos tiramos al monte y atajamos hundiéndonos hasta casi la cintura. Finalmente se llega a un punto donde abandonamos la pista y nos introducimos campo a través buscando ponernos justo debajo de la vía. La pendiente cada vez es más fuerte y vamos sopesando lo que nos encontraremos allá arriba. El corredor ya se define claramente. Se trata de un amplio pasillo entre rocas que se va estrechando conforme se asciende. No se ve muy cargado de nieve pero seguro que lo vamos a disfrutar.

Aprovechamos el último lugar cómodo para colocarnos los crampones y dejamos la cuerda en la mochila por si acaso nos hace falta. Los primeros metros son sencillos, con una pendiente moderada y una nieve blanda que entorpece nuestros pasos. Félix va abriendo huella y detrás de mí escucho en animada conversación a Carlos que no para de cascar mientras Nino cierra el grupo. La cosa se va poniendo cada vez más interesante y encontramos un par de secciones donde la nieve se ha acumulado creando toboganes de mayor pendiente. Además, en determinados puntos los crampones únicamente muerden ya las puntas por lo que hay que prestar atención.

Vamos al lío

En la zona superior el corredor se va estrechando paulatinamente hasta llegar a un pequeño resalte que nosotros salvamos en mixto con una trepada corta de grado III. A la izquierda encontramos un pasamanos: una cuerda fija que parecía sólida y de la que nos ayudamos — algunos, no todos — para superar esos pocos metros en los que se usan las manos. Justo después hay un pasillo de roca de apenas medio metro por el que te cuelas poniendo un pie detrás de otro y el cuerpo de perfil. Finalmente, salimos a un rellano que es la antesala de la cumbre conocida aquí como Peña de Jaén.1En realidad, esta cumbre no aparece como tal en los mapas. Más aún, con los criterios estrictos en la mano no llega a ser cumbre pues se trata del extremo final de una soberbia línea de dos miles con menor cota que otros muchos puntos de la divisoria. No obstante, la existencia de este canuto junto con sus perfiles alpinos hacia el norte y el oeste justifican que sea considerada una cima principal más de sierra Mágina.

Estoy disfrutando una barbaridad. Para mí es la primera vez en este sitio, haciendo una actividad con su punto técnico pero sin apenas exposición y acompañado de buenos amigos. ¿Qué más se puede pedir? En la cima nos hacemos varias fotos, disfrutamos de las excepcionales panorámicas en todas las direcciones y nos perfilamos al sur para tomar el bocadillo. Tras algunas bromas comenzamos el descenso. Éste lo abordamos caminando unos metros al este donde buscamos la primera debilidad de los muros que defienden la cumbre. Encontramos una pequeña vaguada por la que nos colamos y ya nos dejamos caer por una enorme pala en diagonal a derechas de enormes proporciones.

El sol nos pega de frente y recorta las siluetas de las grandes montañas de la sierra Sur. Contemplo esos perfiles y me voy diciendo: allí también tengo que ir. Pero ahora me concentro en mis pasos, en no colarme dentro de la nieve blanda y en buscar el mejor camino para llegar hasta el coche. Finalmente, encontramos un cuele franco entre encinas monumentales y grandes rocas; así bajamos una ladera empinada que nos deposita en la pista por la que esta mañana nos hemos aproximado. De ahí al coche hay un suspiro.

Cuando cogemos la carretera las últimas luces de la tarde todavía rebotan en la línea de los dos miles principales de Mágina. Tengo claro que habrá que regresar más pronto que tarde para conocer todas estas montañas. Es una excelente noticia tener planes futuros. Pronto los abordaremos.

fotos

en sierra mágina