vega alta del Segura, región de Murcia
noviembre de 2012
4 horas
fresco, inestable, llovizna
8 kilómetros
480 metros
ver el track en wikiloc
La meteo no da tregua y no aspiramos a realizar grandes actividades. Más bien, optamos por quedarnos cerca y disfrutar de recorridos flexibles por si la cosa se pone fea adaptarnos a lo que nos vaya cayendo del cielo.
Con esa filosofía nos plantamos en la mañana de domingo en Ricote pueblo donde dejamos el vehículo y nos ponemos a caminar buscando la Vereda de Ojós, una vía pecuaria que atraviesa el lomo de la montaña por un paso excavado a tajo en la roca (o eso parece). Tras cruzar el portillo ganamos vistas al Carrerón, un paraje umbroso con pinos carrascos de notable porte que nos acompañan en el paseo.
Hasta ahora hemos caminado por un antiguo camino empedrado pero ahora enlazamos con una pista que viene desde la carretera, a la altura de la casa forestal de la Calera. El amplio carril avanza a media ladera en suave descenso y nos permite disfrutar de buenas vistas hacia Blanca, Abarán y sus huertas. Conforme va doblando la montaña ganamos también la perspectiva del embalse del azud de Ojós. El carril termina en una breve explanada y ahí tomamos una senda de piedra seca que continúa rodeando la montaña en sentido horario.
De vez en cuando el cielo amaga con algunas gotas pero se contiene y nos permite alcanzar un collado en el que se vuelven a ganar vistas al sur. Desde ahí es una gozada asomarse al embalse y a las paredes del Solvente. Es factible incluso ir por la misma arista en dirección este hasta ganar una cota de 363 metros con una caída impresionante hasta la presa.
Ascendemos entre pinos, espinos y rocas buscando la ‘ventanica de Ojós’
Pero nosotros hoy elegimos el sentido opuesto. Ascendemos entre pinos, espinos y rocas buscando la ‘ventanica de Ojós’, un destacado puente de roca bien visible desde otros muchos puntos del valle y que siempre llama la atención. Finalmente, nos ponemos más o menos en su base y apreciamos su tamaño. En una pequeña grieta de la montaña vemos como sale aire caliente y nos preguntamos el motivo. Ni idea. Quizás tenga que ver con el tema de las aguas termales que unos kilómetros más abajo dan fama al balneario de Archena. Quizás.
Ya que estamos aquí nos planteamos ascender hasta la misma cumbre del Alto de la Umbría. En principio está bastante cerca en distancia aunque cuesta lo suyo porque el terreno es muy malo de andar, con mucha piedra y espinos. Tras algunas trepadas sencillas ganamos la cima y disfrutamos de las panorámicas en un día muy nublado pero con buena visibilidad. Parece claro que lo peor está por llegar y así nos lo anticipa una nube gorro sobre los Almeces, la cota más alta de Ricote.
En apenas media hora recuperamos el sendero donde lo habíamos dejado y completamos la vuelta entrando al caserío de Ricote. Se huele a lumbre, a carne asada e incluso yo diría que migas. ¡Ay señor qué ricas! Nada más salir del pueblo hacia los coches comienza la lluvia de verdad y los últimos metros los hacemos bajo gruesas gotas. Nos hemos salvado por la campana. Todo muy bien calculado, excepto la reserva de las migas. La próxima vez no fallaremos.
fotos

José Antonio Pastor González
Hago montañas desde que tengo uso de razón. Primero al lado de casa en mi Atalaya y en el Almorchón de Cieza. Después por las sierras de Segura y Cazorla que son mi segundo hogar. Finalmente, y por supuesto, también en Sierra Nevada y el resto de las cordilleras Béticas.
Todas ellas son el terreno de juego protagonista de esta web gracias a la cual disfruto por partida doble: primero subiendo las cumbres y luego relatando mi experiencia. Sed bienvenidos y gracias por vuestra visita.


Muy bonita ruta por las vistas que se dejan ver si el día no está nublado o tiene nubes bajas. El tramo que va hacia la «ventanita de Ojós» es común con el de la senda de los moriscos. Al pie de la Ventanita he pasado haciendo esa ruta.
Buena opción la de hacer algo más normal por la inestabilidad meteorológica y que está viniendo muy bien por esta zona que falta nos hace.
Saludos,
Efectivamente, es común con el sendero de los moriscos que sube desde Blanca. Me he reído al leer lo de «hacer algo más normal». ¿Es que lo que hacemos habitualmente no es normal? Jejejeje…
Tuvo que ser un paseo muy agradable, a pesar de las migas, aunque hay que reconocer que el colofón perfecto hubiese sido un buen hartazón de migas bien hechas con excelente vino de Ricote, pero como bien dices, a otra vez será…y os salió perfecta la jornada porque si encima, cuando tuvo lugar el chaparrón de verdad, ya estábais a salvo, en los coches, pues la verdad, no se le puede pedir máss. A mí me encanta caminar bajo la llovizna, con impermeable y paraguas…si llueve fuerte ya no es tan agradable, pero escuchar el repiqueteo sobre el paraguas y oler la tierra húmeda y los pinos mojados, la verdad es que disfruto mucho. Saludos Jose Antonio y sigue con tu excelente blog. Bye
Tienes razón montecristo, caminar bajo la lluvia (fina) es un placer estupendo, sobre todo si llevas un buen chubasquero y/o paraguas y además sabes que luego te espera un platico caliente y una cama seca. Si te toca en travesía, ya mola menos.
Muchas gracias por tus palabras y por participar 🙂
Bonito barranco y muy acertado el paseo dada la meteo, nosotros hicimos el domingo algo similar, estas perdiendo pegada¡¡ como dejaste escapar las gachas vivas hombre de dios¡¡….imperdonable, en fin en otra ocasión sera ¿no?.
Un abrazo.
Kiki
Qué catástrofe no haber apalabrado esas migas al comienzo de la ruta jejejeje… ya he visto las fotos de vuestra ruta. Muy chula también, vaya que sí. Por cierto, que la lluvia se ha desplazado al levante y la tenemos aquí todo el día a cañón!