El Buitre de Moratalla es una de las cumbres más señaladas del noroeste ya que domina ampliamente los municipios de Moratalla y Caravaca. Proponemos aquí una ascensión circular por la umbría pasando por el bonito paraje de los Toriles.

ficha

sierras del noroeste, región de Murcia
octubre de 2014
4 h
11 km
630 m
estable, calor
recorrido montañero por pistas, carriles, sendas y monte a través en el que es preciso saber orientarse; imprescindible pantalón largo
pincha aquí para ver el croquis
track aquí disponible

El Buitre de Moratalla es una montaña importante porque señala el comienzo de la Sierra conforme vienes desde Levante. Sabes perfectamente que, una vez situado bajo su cumbre, puedes enredarte entre matojos, pinos y despeñaderos hasta salir por Cazorla sin pisar asfalto. Desde este punto de vista, para mí siempre ha ejercido una gran fascinación como la puerta del mundo serrano, al menos, desde mi punto de vista geográfico.

El Buitre también es una montaña afamada porque domina con suficiencia las vegas de Moratalla y Caravaca. (Aunque desde esta última apenas se aprecia la cumbre detrás de los romos perfiles del Cerro Gordo.) A su cumbre se puede acceder por muchos sitios aunque la vertiente más boscosa, espesa y divertida es la que mira al norte. Esta es la subida que proponemos en esta entrada de la web.

Dejamos el vehículo en las balsas de riego del río Benamor. A ellas se accede por un carril en buen estado que se toma en el primer kilómetro de la carretera que asciende hacia el campo de Béjar. Al principio caminamos por una pista amplia que apenas gana metros. En el cortijo Nuevo nos detenemos en la fuente y disfrutamos del ambiente otoñal, de la parra y de la balsa. La pista continúa hacia levante sin apenas ganar metros hasta un punto en el que la abandonamos para tomar lo que aparece como una senda en el IGN. En realidad se avanza campo a través por un terreno suave con algo de coscoja y pequeños enredos que se salvan bien si apenas enganches.



Buenas vistas a la sierra de los Álamos

Tras visitar una calera le ganamos 150 metros a la montaña y salimos a la misma pista ahorrándonos una enorme revuelta. Giramos a la derecha y ya vislumbramos las antenas de la cumbre cada vez más próximas. Llegamos así a un nuevo cruce con otra pista principal y avanzamos hacia el oeste apenas unos metros para dejarla por un pequeño carril que remonta directamente hacia la cima donde aparece la señalización del PR4.

En un momento dado la pendiente se suaviza y llegamos a una nava deliciosa en la que Moss retoza sobre el barro en el que esta misma noche han estado hozando los jabalíes. Me entretengo con las fotos y enseguida le apuro porque quiero volver a casa para comer. El carril, con abundantes huellas de bici, se dirige ahora hacia levante como alejándose de la montaña y cada vez tiene mejor pinta. El caso es que nosotros, en lugar de continuar por él, lo abandonamos para buscar una de las pocas debilidades de la muralla norte del Buitre. En teoría esto debería ser una senda pero de nuevo la cartografía IGN nos engaña hasta el punto de que no hay siquiera una leve traza.



El pico de Gorra Nogueras esperando en otra ocasión

De cualquier forma, el camino está claro, despejado y es el siguiente: hay que buscar la debilidad de la pared que se muestra en un leve collado de tierras blancas donde destaca una torre del tendido eléctrico. Aquí hay unos pasos con bastante pendiente y algo delicados por lo suelto del terreno pero se salvan sin utilizar las manos. Aún así, precaución si vamos un grupo amplio con las piedras.

Finalmente ganamos la cresta cimera de la montaña y ya sólo nos queda avanzar por una marcada traza disfrutando de las vistas hacia el oeste donde pronto alcanzamos la cumbre llena de antenas y aparatos. Tras el bocata y los juegos con Moss avanzamos hacia poniente por una cresta preciosa con excepcionales vistas de todas las sierras del noroeste así como la vecina Albacete y también la Sagra que asoma por el collado de la sierra grande, el que comunica los Odres con Inazares.

Esta cresta sencilla y panorámica nos lleva por senda definida hacia el encantador paraje de los Toriles donde nos espera una canal de bajada con piedra suelta que debemos destrepar con tranquilidad. Una vez que estemos abajo el bosque nos vuelve a acorralar y debemos buscar la mejor escapatoria. Si bien hay unos hitos que nos guían hacia el norte prefiero poner a prueba una última vez la cartografía del IGN y busco un camino que en teoría me debe acercar al cortijo de la Umbría. Esta vez el IGN se porta y encuentro los restos de un carril ya muy perdido que me saca junto a dicho cortijo. Desde allí ya sólo me queda bajar otra vez hasta el cortijo de Casa Nueva y el coche. Una mañana muy bien aprovechada sí señor.

fotos

en el noroeste de murcia

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