sierra Horconera, parque natural de las sierras subbéticas
febrero de 2014
5 h
9 km
700 m
anticiclón, fuerte viento
ascenso campo a través fuera de la vía normal, descenso por senda
pincha aquí para ver el croquis
track aquí disponible
Una de las sensaciones más atractivas que tengo en la montaña consiste en subir a lugares en los que nunca he estado y desde los que jamás he contemplado otras muchas sierras conocidas y cumbres ya holladas.
Alcanzar uno de esos vértices hasta ahora inéditos y escudriñar el horizonte procurando adivinar cada una de las puntas que se definen en lontananza me provoca sentimientos contrapuestos. De un lado, tengo la sensación de estar en casa porque (me) reconozco (en) gran parte de las montañas que contemplo. De otro, la certidumbre de lo mucho que todavía me queda por conocer, disfrutar y ascender.
En la Tiñosa me he sentido así: en casa porque tenía a mano mi querida sierra Nevada, la prominente Mágina, la entrañable Almijara y, por otra parte, muy estimulado para lanzarme a conocer otras muchas montañas que desconozco y cuyos nombres ya evocan futuras jornadas de aventura y travesías: la sierra Sur, Loja, Parapanda, sierra Arana…
Estoy aquí para unirme al proyecto 8 provincias, 8 cumbres que llevan David, Alfonso y Paco. Aprovecho para agradecerles todo el esfuerzo de coordinación y la organización de las actividades. Lo hacen de maravilla.
Salimos a las 10h un grupo numeroso desde el cortijo Alto de Torres donde hemos dejado los coches, muy cerca de Las Lagunillas, una pedanía de Priego de Córdoba. En lugar de ascender siguiendo la ruta habitual optamos por remontar un barranco directamente hacia un enorme abrigo en el que se resguarda el ganado. La pendiente es alta, el terreno no es demasiado cómodo y avanzamos muy despacio.
Al llegar a la cueva enlazamos con la senda habitual que está muy definida. Nos montamos en la divisoria y sopla fuerte viento del sureste. En apenas media hora ya estamos en el vértice celebrando esta segunda cumbre del proyecto. (La primera fue Mágina para Jaén, la siguiente será el Chullo para Almería.)
Nos parapetamos en la vertiente norte para degustar el bocadillo, los vinos y charlar tranquilamente con la vista relajada. El olivar se extiende en todas direcciones y mirando hacia poniente las montañas, las béticas, acaban por diluirse en alomados campos de labor que se difuminan en la bruma hasta lamer las aguas del Guadalquivir. Sin embargo, a levante, tenemos todo un ejército fiero de sierras y cumbres entre las que destaca, obviamente, Sierra Nevada. El cierre al sur que nos impide ver el Mediterráneo lo conforman la Almijara, Tejeda y el Torcal.
Enseguida regresamos al valle siguiendo ahora sí el camino habitual que es mucho más cómodo, transitado y definido. Al llegar a Puerto Mahína nos quitamos los abrigos y disfrutamos del sol de invierno que calienta pero no pica. En un pilón dejamos que Moss se refresque y charlamos sobre futuros desafíos. El Chullo nos espera.
fotos

José Antonio Pastor González
Hago montañas desde que tengo uso de razón. Primero al lado de casa en mi Atalaya y en el Almorchón de Cieza. Después por las sierras de Segura y Cazorla que son mi segundo hogar. Finalmente, y por supuesto, también en Sierra Nevada y el resto de las cordilleras Béticas.
Todas ellas son el terreno de juego protagonista de esta web gracias a la cual disfruto por partida doble: primero subiendo las cumbres y luego relatando mi experiencia. Sed bienvenidos y gracias por vuestra visita.


Que suerte poder recordar buenos momentos, estoy encantado de poder tener tiempo para revisar todas las publicaciones que tenía pendiente leer. Abrazos José Antonio.
David Molero
Este día fue uno de los mejores. Me lo pasé genial y conocí gente estupenda. Lástima no haberme podido apuntar a más salidas del 8×8 pero me pilló en un año con mucho lío. Aún así, tengo pendiente sacar el reportaje del Chullo que también salió una jornada redonda. Un abrazo grande David!!!
Vaya grupo más apañao!!! Y qué buen día os hizo, las fotos te han quedado muy chulas. La verdad es que es un gusto tener tantas montañas a nuestro alrededor… siempre nos queda alguna por descubrir.
Vaya que sí… hay muchas y siempre hay tiempo, siempre 😉
José Antonio, muchas gracias por tus palabras pero sobre todo por tu compañía. Espero que tengamos ocasión de coincidir más a menudo, y que podamos compartir camino, experiencias y charla. Un fuerte abrazo.
Pues seguro que sí Alfonso. Ya verás como nos vamos a encontrar más veces por el monte. Las gracias os las doy yo a vosotros por vuestra preparación, organización y desvelo para que el personal llegue hasta arriba. Un abrazo y enseguida nos vemos en el Chullo.