Tranquila incursión en la montaña más sobresaliente del Altiplano de la región de Murcia a lomos de la burra. La propuesta consiste en salir desde Jumilla, remontar el Carche por la ladera de poniente y, tras coronar la cumbre, regresar por la umbría de la sierra.

ficha

sierra del Carche, región de Murcia
octubre de 2013
5 h
56 km
1020 m
sol y nubes
recorrido siempre por amplias pistas y carriles y muchos cruces que exigen conocer la ruta, buen piso y rampas asequibles
track aquí disponible

El Carche es la montaña del Altiplano por excelencia. Destaca poderosamente sobre las sierras vecinas y se levanta con fuerza desde las tierras llanas donde se cultiva con primor el viñedo que fundamenta los caldos de Yecla y Jumilla. Siendo patrimonio público ha sido una sierra bien cuidada desde hace muchas décadas y destaca una red viaria de pistas y carriles que permite el acceso a prácticamente todas las zonas de la montaña.

El Carche tiene subidas muy interesantes a pie que consisten, fundamentalmente, en colarse por alguna de las muchas vaguadas que definen líneas casi perfectas hacia la zona alta.

Aquí le tenemos especial querencia a la Rambla del Saltador porque recorre la umbría más húmeda y agreste de la montaña y porque enlaza el paisaje de campos de almendros con los pinos blancos de las cumbres en un trasiego de trepadas, quiebros y resaltes sencillos entre jaras, jumas, romeros y baladres.



Pedaleando por la tierra. Primeros metros

Otra forma ideal de recorrer este parque regional consiste en acceder a lomos de la burrita. Las pistas tienen buen piso, pendientes negociables y kilómetros para aburrir disfrutar permitiendo un amplio abanico de posibilidades. Nosotros en esta ocasión salimos desde Jumilla inspirados en la propuesta de Ginés, en su magnífico blog estepablanca. Hace una mañana fresca y el sol apenas brilla por encima de las antenas de la cumbre. Anoche cayó una tromba de agua que ha embarrado los caminos y avanzamos entre viñedos con cuidado de no meter la rueda en el barrizal.

Estos kilómetros iniciales son sencillos y sirven de calentamiento. Siguiendo un laberinto de carriles, pistas y caminos vecinales nos vamos acercando a los Cabezos de la Rosa, una humilde elevación que determina un collado con el Carche donde están ubicadas las Salinas de la Rosa, una actividad que data de la época romana y que en la actualidad sigue en explotación.



Fuertes pendientes en los giros

Enseguida abandonamos el asfalto para adentrarnos por la pista principal de la montaña que nos recibe con abundante cartelería y una barrera de control. Se acabaron las bromas y ponemos el molinillo para afrontar los 16 kilómetros de ascensión que nos esperan. La pendiente es suave, el piso razonablemente bueno y las vistas inmejorables. Desde aquí se vislumbra a poniente prácticamente toda la geografía de la región de Murcia, una parte generosa de Albacete y las grandes sierras del noroeste que dan paso a Segura y Cazorla.



Últimas rampas

Con más o menos sufrimiento vamos devorando kilómetros y sin apenas cruces llegamos hasta la cumbre. Antes de la misma encontramos las rampas más duras, apenas 500 metros en tierra que nos hacen echar el corazón por la boca a más de uno. El esfuerzo bien merece la pena, el bocadillo en el refugio de madera (abierto, buenas condiciones) y la promesa de que éste es un sitio al que bien merece la pena regresar para conocer sus muchas posibilidades.

El descenso lo efectuamos por otra pista diferente que recorre la zona noreste de la montaña, la que mira a Alicante y a su extenso e intrincado universo de montañas que aquí se nos anuncia con la sierra de Salinas y su denso tapiz de carrascos. Si bien los primeros kilómetros nos obligan a mantener la tensión sobre el pedal, una vez que pasamos por el refugio de la Rosa y el alto del Revolcador hay una estampida en breves zig-zags que son una delicia y que nos llevan hasta el asfalto en un respiro. Finalmente regresamos a Jumilla por la local A-15 que enlaza con la carretera de Pinoso a Yecla.

fotos

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en el carche