Clásica ascensión en el Pirineo aragonés a una cumbre esbelta siguiendo un itinerario algo concurrido, asequible y tranquilo. Excepcionales vistas hacia el norte donde domina el Midi d’Ossau, una de las montañas más admiradas y deseadas de toda la cordillera.

ficha

valle de Tena, pirineo aragonés
julio de 2012
6 horas
estable
16 kilómetros
1020 metros
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Una de las clásicas del Pirineo. Así podemos catalogar esta actividad que asciende a una cumbre esbelta con excepcionales vistas hacia el Midi d’Ossau, una de las montañas más hermosas de la cordillera y que alguna vez subiremos. Por el momento, nos conformamos con admirarla en el plano corto.

Nos encontramos al comienzo de nuestra estancia en piris y le propongo a Lourdes esta excursión para ir calentando motores. Dejamos el coche en el parking Anayet de la estación de Formigal y nos comemos dos kilómetros de carretera. ¿Por qué no dejarán este tramo abierto al público?

Menos mal que pronto abandonamos el asfalto, los cables y los remontes y nos internamos en el cantarín barranco de Culibillas. El camino sigue el trazado del GR111Una de las muchas variantes que enlazan el valle de Canfranc con el de Tena y asciende sin prisa pero sin pausa hasta ganar los ibones del Anayet en un lugar idílico con excepcionales panorámicas hacia el Béarn francés y, más concretamente, hacia el valle de Ossau que da nombre a esa cumbre majestuosa de la que antes os hablaba: el Midi.



Lirio en el barranco de Culibillas


Moss con ganas de jugar

El Midi seduce porque se trata de una montaña vertical con paredes casi inexpugnables de origen volcánico y color oscuro en las que la nieve apenas puede adherirse por la fuerte inclinación. Curiosamente, el Midi es el hermano mayor de la montaña que hoy vamos a ascender ya que el Anayet también tiene la misma geología, aunque con 200 metros menos de altura2En realidad, hay que distinguir entre el Anayet vértice y el Anayet pico. El primero, más alto, también es más sencillo y se asciende caminando. El segundo, unos metros más bajo, requiere unos pasos de trepada sencilla (II) aunque bastante expuestos.



Vértice del Anayet


Esqueletos de volcanes


Desde la cumbre, al sol tibio del verano, se divisa perfectamente gran parte del Pirineo

Después de comer junto a la orilla del ibón y aprovechando que no hace calor ascendemos hacia el collado que separa el vértice del pico del Anayet y remontamos el primero por una arista de materiales estriados color rojo óxido y con muy buena adherencia.

Desde la cumbre, al sol tibio del verano, se divisa perfectamente gran parte del Pirineo a poniente: Bisaurín, Mesa de los Tres Reyes, Castillo de Acher, Aspe, Collarada… Al sur tenemos Peña Telera con la Tendeñera y a levante destaca poderosa la marmolera de los Picos del Infierno y el Balaitous. Al norte, ¿cómo no? La mole del Midi tras el pico del Anayet.



Descenso


Ahora se cumplen 16 años de mi primera vez en Pirineos en un septiembre frío y tormentoso

Antes de descender me fijo en el collado de Izas. Ahora se cumplen 16 años de mi primera vez en Pirineos en un septiembre frío y tormentoso. Pasamos desde Zuriza — en la muga con Navarra — hasta Ordesa siguiendo más o menos el GR11. En dicho collado nos equivocamos y nos fuimos perfilando unos metros al sur con la mala fortuna de que descendimos por el valle equivocado hacia Tramacastilla cuando nos estaban esperando en Sallent.

Era una época sin móviles y sin GPS’s, nuestro mapa era precario y además se lo llevó el viento en una jornada con lluvia, nubes y nula visibilidad. Por fortuna, llegamos de noche a buen puerto y pudimos comunicarnos con nuestros compañeros aunque el primer revolcón que nos dio Pirineos nunca se nos ha olvidado.

Pero hoy estamos a finales de Julio, soy viejo zorro, hace sol, llevamos mapa y GPS porque nunca me confío y tenemos clarísimo el descenso. En apenas dos horas ya estamos en el coche felices de haber inaugurado con éxito la temporada en el norte. Enseguida más.

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