La propuesta inicial consistía en una travesía pero por cuestiones imprevistas ajenas al guión nos conformamos con un único día de actividad. Buscamos un plan alternativo en el que emplear la jornada y acordamos hacer un clásico: el Morezón por su vía normal. El sábado a eso de las 10 y media estamos en la Plataforma con 3 grados escasos.

Miro el móvil a ver si nos hemos equivocado de fecha: pues no, va a ser que estamos a 15 de Mayo. El Morezón es una de las cumbres que cierran el Circo de Gredos por su lado Este, justo enfrente del subyugante Almanzor, monarca fiero y despiadado…

En la vida hay oportunidades. Algunas se nos escapan pero otras hay que atraparlas al vuelo si es posible. Madrid, viernes por la tarde, un frío del carajo. Llevamos dos días siendo urbanitas, disfrutando de las calles de la capital, asomándonos a escaparates y comiendo en sitios nuevos. Hay nubes altas, viento fuerte, apenas unos 6 o 7 grados. Es el momento perfecto para hincarle el diente a Gredos antes de que entre el verano. Y para allá que nos vamos.

La propuesta inicial consistía en una travesía pero por cuestiones imprevistas ajenas al guión nos conformamos con un único día de actividad. Buscamos un plan alternativo en el que emplear la jornada y acordamos hacer un clásico: el Morezón por su vía normal. El sábado a eso de las 10 y media estamos en la Plataforma con 3 grados escasos. Miro el móvil a ver si nos hemos equivocado de fecha: pues no, va a ser que estamos a 15 de Mayo.

El Morezón es una de las cumbres que cierran el Circo de Gredos por su lado Este, justo enfrente del subyugante Almanzor, monarca fiero y despiadado que reina sobre todas las montañas de estos pagos. Si bien su caída hacia la Laguna Grande guarda corredores interesantes y alpinos, la ascensión normal es una pala sencilla con apenas inclinación que es perfecta para iniciarse y disfrutar de la montaña invernal… en primavera.

Salimos de la Plataforma por ese camino de cantos rodados por el que tanto trabajo cuesta avanzar y donde puedes dejarte tres o cuatro discos intervertebrales a poco que te descuides si bajas con el mochilón. Nada más llegar a la primera parte llana, justo cuando ganamos vistas a los Barrerones y el refugio de Reguero Llano, nos salimos a la izquierda por una senda menos marcada que asciende por la margen derecha del río Pozas. Enseguida comenzamos a pisar nieve y, aunque está bastante dura, tardamos más de lo aconsejable en ponernos los crampones porque hay muy poca pendiente. Y digo que tardamos más porque en lugar de subir a Navasomera hacemos un flanqueo a media ladera para animarnos y ahí pensamos lo que no se debe pensar: debería llevarlos puestos. Al salir de la ladera nos los colocamos, ganamos vistas hacia el Sur y contemplamos la estrepitosa caída del Sistema Central hacia Candeleda y la comarca de la Vera. Afrontamos la última rampa que es la más empinada de todas y nos ganamos el premio merecido de la cumbre junto con las vistas del Almanzor y el Circo. Tras las fotos y un bocado rápido hacemos una bajada tranquila, entre bromas y pensando en el chuletón de Ávila. Os dejo con unas fotos:

No somos los únicos que hemos venido pensando en la nieve

La ventisca de ayer tarde

Hay mucha gente en la montaña

Comienza el deshielo: aquí nos encontramos con algunos agujeros en la nieve en los que había que llevar cuidado

Ganando vistas hacia el Sur

Foto de Cumbre

Panorama del Circo de Gredos: el Almanzor a la izquierda, en el centro está el Ameal de Pablo y abajo la Laguna Grande y el refugio Elola

Moss, te echamos de menos

Diversión en el descenso

Un grupo se dirige hacia el Puerto de Candeleda

Y Lourdes que está eufórica: le va la nieve

…pero no es la única que está contenta