Es tiempo de balances, de contabilidad, de revisión… es tiempo para echar la vista atrás — pero sólo un poquito — y disfrutar por segunda vez de las cosas que hemos vivido. El año empezó difícil para mí con una lesión grave en el talón que me mantuvo en el dique seco durante más de dos meses. Estuve así, al ralentí, pero eso no fue impedimento para que en Navidades pasáramos unos días estupendos en la Sierra de Segura, cerca de Hornos, donde Javi Penalva captó esta magnífica puesta de sol:
Desoyendo las prescripciones médicas y aprovechando el invierno excepcional de nieves le encaramos a la pingüino de la Sagra. Recuerdo este día como uno de los que más me dolió el talón pero volvería a hacerlo ya que pocas veces sube uno esta montaña con tan buena compañía.
Tras nuestro especial viaje a Sevilla y Córdoba — por motivos del corazón, irás donde él te lleve — Lourdes se estrenó con crampones y piolet en mi montaña talismán, la Sagra, en un día feo en los valles pero precioso en las alturas donde un sol cálido nos recibió al llegar a la línea de cumbres:
Aprovechando los trabajos del libro hacíamos salidas todos los sábados. Estuvimos en el cañón de Almadenes haciendo un recorrido que siempre sorprende:
Conforme avanzaba el año mi talón iba mejorando y me propuse una prueba de fuego: invernal a la Alcazaba desde el Postero. El amanecer sobre la loma mientras coronábamos la cima fue de ensueño:
La primavera estaba cerca y había que empezar a coger forma con la bici pues el verano se presentaba cargado de eventos importantes. Con Lelete, Suxo, Kalifa y el comandante Ernest estuvimos haciendo la superclásica «un hombre llamado Caballo» en la Sierra del Pozo:
Y es que con el horizonte del Danubio en verano teníamos que preparar la expedición. Aquí estamos los croquetas en la disfrutona vía verde del Noroeste, en uno de los muchos viaductos que atraviesan esta comarca montañosa, verdadero pulmón de la región de Murcia:
Y claro, para ponernos como motos en la bici, hay que alternar salidas como la anterior con otras más cañeras y exigentes como la que nos merendamos una mañana de Abril los cuatro mendas de la foto: el centro de la Sierra de Segura en BTT haciendo un itinerario clásico que me tiene enamorado y que volveré a repetir muy pronto con los del Club Montañero.
Mi talón ya no daba malas noticias y me fui a disfrutar de la estupenda primavera a las Banderillas. Con Moss tuve la fortuna de disfrutar de una de las mejores aventuras de este año cuando una nevada nos sorprendió bajo sus paredes y su instinto fino y preciso me sacó del temporal.
En los meses centrales de la primavera le tiramos muy fuerte al libro de Cieza así que nos tocó recorrer todos los caminos habidos y por haber del municipio. Aquí estamos en el Cagitán con Moss correteando por el cereal.
La preparación para el Danubio tenía que continuar. En Mayo nos apuntamos a un curso de cicloturismo organizado por el Ayuntamiento de Lorca. Fue un fin de semana estupendo por las tierras altas de este municipio visitando lugares como Coy, Avilés, Zarcilla de Ramos y el embalse de Puentes.
Al mismo tiempo, no quería descuidar a mis colegas de siempre. Con Migueli hicimos una circular a la Sierra de las Cabras en BTT cuya mayor dificultad fue el proceso digestivo del homenaje que nos dimos en Nerpio.
En el puente de la Región los «danubieros» nos fuimos al hotel Río Madera en concentración. Cuatro días y cuatro actividades entre las que reseñamos esta subida al Yelmo a pedales y la ascensión al cerro del Poyo Alto, una de las pocas montañas que me quedaban por hacer en la zona.
Con Ángel de Pozo Alcón y sus «mákinas» estuvimos correteando por las aldeas abandonadas de Santiago y Pontones. Era mi particular despedida de la Sierra pues mi verano se presentaba alejado del hogar durante más de dos meses.
Y, por fin, uno de los proyectos centrales del año, la expedición al Danubio. Tres parejas, seis bicicletas, decenas de tarros de nutella, cientos de picaduras de mosquito y más de 1300 kilómetros en bicicleta.
Tras el Danubio y en un encaje de fechas sin precedentes, aprovechamos la buena forma física para escaparnos a Pirineos con las burritas. Una semana estupenda con mis amigos de toda la vida haciendo una circular entre Navarra y Francia.
En el mes de agosto hubo un parón fuerte de actividades montañeras. Nos marchamos casi al otro lado del mundo por motivos laborales. Luego ya vino septiembre, el susto de Moss que se nos había perdido y que recuperamos milagrosamente y un comienzo intenso de temporada con actividades como la ascensión al cerro de la Carrasca en mi querida Sierra de Castril.
El otoño no terminaba de entrar pero las migas de Hornos no podían esperar más. Montamos una expedición saliendo de Hornos, yendo a Santiago bajando Despiernacaballos y haciendo el Yelmo. Disfrutamos como críos de una salida entrañable con noche incluida en el hotel Río Madera.
El bueno de Javier Bussons me pidió un poco de despresurización universitaria y nos acompañó Bernardo para hacer la integral del calar de las Pillillas. Una salida cinco estrellas con paisajes de vértigo.
Unos días después, aprovechando el puente de la hispanidad, me largué con dos súper mujeres a explorar la Sierra de Baza entrándole desde abajo aprovechando el cauce del río Gor. Fue una travesía en toda regla con imágenes y recuerdos imborrables, como esta inmensa alegría en la cumbre del Santa Bárbara.
Con la peña canina aprovechamos un fin de semana en Moratalla para disfrutar de la gastronomía local y ascender el siempre fiero y orgulloso Pico del Fraile en la Sierra de los Álamos.
Entrados ya los fríos, compartí con el Club Montañero la ascensión al Picacho de Cieza magistralmente comandada por Félix Gómez de León, un crack de la vertical del que siempre se aprende algo.
Y sin dejar terminar el mes me embarqué en una convocatoria de Sansón para hacer la integral de los Agrios: un itinerario áspero, aéreo y con unas vistas impresionantes donde compartí ruta con una gente estupenda de muchos sitios.
Por fin, vino el invierno y justo antes de que el cielo se desplomara sobre nuestras cabezas nos dio tiempo para hacer una de las clásicas de Cieza: la Sierra del Oro desde el Madroñal.
Y como el puente de Diciembre se presentaba soleado y tranquilo, nos aventuramos en Tejeda y Almijara para acometer una travesía ambiciosa por la divisoria provincial. Desde la Maroma al Lucero disfrutando del mar a un lado y de las nieves de Sierra Nevada al otro. Todo un espectáculo.
Después de la travesía, los fríos, las nieves, una semana en Pirineos esquiando y la presentación del libro que nos ha tenido todo el año liados: Cieza, Aventura Natural.
En lo que respecta a esta web, estrenamos un nuevo diseño hace justo un año y hemos recibido más de 60.000 visitas — sin contar arañas ni espías — lo que nos da más de 150 visitas al día. No está mal teniendo en cuenta que esto es una página personal sin ningún ánimo de lucro ni de nada… bueno, sí, lo que queremos está claro: disfrutar de la montaña.
En fin, ya termino: este año ha sido realmente estupendo. Vamos a luchar para que el siguiente sea todavía mejor. Un abrazo a todos y espero veros por aquí o, mucho mejor, en la Sierra.

José Antonio Pastor González
Hago montañas desde que tengo uso de razón. Primero al lado de casa en mi Atalaya y en el Almorchón de Cieza. Después por las sierras de Segura y Cazorla que son mi segundo hogar. Finalmente, y por supuesto, también en Sierra Nevada y el resto de las cordilleras Béticas.
Todas ellas son el terreno de juego protagonista de esta web gracias a la cual disfruto por partida doble: primero subiendo las cumbres y luego relatando mi experiencia. Sed bienvenidos y gracias por vuestra visita.






































Sifo,Sifo…
va ha ser hora de ir sentando la cabeza, je, je, je.
Yo quiero sentarla, pero no me dejan moro, no me dejan… me tientan y soy débil.. ¿qué le vamos a hacer?
Feliz año nuevo Jose,espero que este 2010,nos llene las retinas y el alma de Sierra.
Un abrazo
Gracias Miguel por tu felicitación. Espero que también para ti y los tuyos haya empezado bien el año y que se cumpla ese deseo
Pues yo añado que ha sido el año del descubrimiento de tu página personal. Sin duda es un placer leerte en tus entradas… sobretodo en años en los que uno no puede salir todo lo que quisiera a la sierra.
En definitiva, buen resumen para cerrar este 2009. Seguro que el 2010 te lo montas por lo menos igual de bien.
Un saludo y ya te confirmo fechas.
Gracias por compartir con todas y todos tus experiencias de este año que termina, espero poder coincidir con vosotros y vosotras y cualquiera de las personas asiduas a vuestras salidas en algún lugar de nuestras sierras pronto.
Un saludo (David Molero- Jaén)
Todo se andará David… claro que sí Muchas gracias por tu comentario y tu visita. Te deseo que pases unas buenas fiestas y que no vayas mucho por la uja Saludos y hasta pronto.
Ha sido un buen año Sifo. Desde aquí te doy las gracias por todos esos momentos que hemos compartido a pie, en bici, y en forma de tocino y migas. Espero que el año que viene sea tan bueno como este y sigamos disfrutando de la montaña, ya sea contigo o a través de tus crónicas. Muchas gracias también por tu paciencia y dedicación a Libro, incluyo aquí a Javi, creo que os habéis portado y que ha sido la guinda a un buen año. Un saludo para Lourdes y para ti, os deseo lo mejor.
Migueli, sí que ha sido un año genial. Tú has formado una parte muy grande estas actividades y por eso también te doy las gracias a ti. Ha sido un placer las migas, el tocino, los pedales y los pateos… Con respecto al libro, ¿qué te voy a decir que ya no sepas? un placer trabajar a vuestro lado Nos vemos por Cieza estos días… y dile a María que tenemos esa cena pendiente, pero cuando cobremos
—Jose Antonio, !que grande eres!, muy buena exposicion de tu año aventurero, ewpero que el proximo sea por lo menos tan bueno como este, vete pensando en escribir tus memorias pues tienes tema para rato jeje.
—Esperemos que pase este tiempo de lluvias que nos tiene enclaustrados, y como bien dices «nos vemos en la Sierra»
—Un abrazo
La verdad es que da gusto hacer un repaso de algunas de las cosas que hemos hecho… da gusto porque ves que el tiempo ha cundido y que se ha aprovechado. Lo de las memorias, pues yo creo que con esta web ya está todo bastante bien memorizado pero no lo descarto, que con lo que me gusta a mí escribir cilindros
Cuando pasen las lluvias y las nieves nos veremos en la Sierra. Un abrazo Ángel y que disfrutes de las fiestas.