[30 de Junio de 2007]
Piris siempre es la mejor excusa para salir a la montaña. Y esta vez tenemos motivos sobrados: dentro de un par de semanas nos vamos para Alpes y conviene ir preparándose para desafíos mayores. Así que aquí estamos, en el valle de Pineta, dispuestos a afrontar una ruta circular muy exigente que nos llevará a rodear por completo el Macizo de Marboré haciendo algunas de sus cumbres como el Casco y la Torre.
La salida es desde el Cámping de Pineta. He estado ya varias veces aquí y nunca deja de sorprenderme este profundo valle glaciar, la puerta de atrás de montañas como el Perdido y los Astazous, la pausa de sus hayedos enmarcados por las fieras puntas de la Munia y los Gabietos, la senda que serpentea buscando el lago de Marboré mientras el atronador rugido de las cascadas en las que nace el Cinca acompasa nuestros pasos y nuestra respiración. Uffffff…
Os presento a mis compañeros de travesía: Manolo Dato en primer plano y Víctor Gil el «rastas» detrás de él apañándole la mochila. Llevamos buenos armarios porque en nuestra mente está hacer el Cilindro y descender por el glaciar del Perdido y necesitamos material para hacerlo con garantías.
La primera parte de la jornada la hacemos bajo los hayedos que cierran el valle de Pineta a Poniente, justo por encima del Parador. Conforme ganamos altura las hayas desaparecen y se nos muestra desnuda la fiereza de esta cordillera.
Tras avanzar un buen rato por la senda de subida normal al balcón de Pineta nos desviamos a la derecha monte a través buscando el Puerto Nuevo de Pineta o de Lera. Al principio nos «enmierdamos» por unas lajas muy inestables que nos cuesta superar con los armarios pero luego el terreno se pone mejor. Al fondo puede apreciarse la senda normal que va hacia el balcón y el lago de Marboré.
Cuando paramos a respirar y levantamos la cabeza del suelo nos redimimos con estas vistas: la norte del Soum de Ramond que se despeña estrepitosamente sobre el valle mostrándonos un abismo de casi 2000 metros.
Con mucho esfuerzo ganamos metros por un canchal hasta que cogemos una traza cómoda que viene por el Este hacia el Puerto Nuevo. Es éste un collado muy marcado entre la Punta del Forcarral y el Pic de la Fenêtre. Preparamos los documentos porque vamos a pasar a la vecina Francia.
Una vez que ganamos el collado paramos a tomar unas frutas y disfrutamos de las espléndidas vistas. El valle de Pineta, el Cinca y sus aluviones, los hayedos… todo queda muy abajo. Hacemos una última llamada con el móvil y nos adentramos en la parte francesa del Pirineo.
En contraste con el lado español, en la cara francesa hay una senda muy marcada que asciende hasta el Puerto Nuevo. Ésta atraviesa el Circo de Estaubé hacia poniente sin apenas perder altura. A nuestra izquierda irán quedando el Pico de Pineta, el Pico de Tucarroya — más su brecha y su refugio — y los Astazous con su glaciar.
El terreno es ahora muy cómodo porque apenas presenta desnivel. Aquí vemos a Manolo enmarcado por la fantástica brecha que culmina en el refugio de Tucarroya.
Después de una leve subida y de cruzar algunas palabras con varios franceses que nos encontramos por estos lares ascendemos la Hourquette d’Alans donde ganamos vistas al valle de Gavarnie y a las Nortes del macizo de Marboré. De derecha a izquierda tenemos el Taillón — cerrado por las nubes — y la brecha de Rolando, el Casco con su característica forma de torre redondeada y, finalmente, la Torre de Marboré. Mañana estaremos por ahí arriba. Por hoy, nos conformamos con descender por estas praderas herbosas hacia el refugio de Espuguettes.
Un poco más abajo del refugio nos encontramos con los primeros grupos de vacas. El día está perfecto, hace solecito y la hierba nos muestra todo el esplendor de la primavera, porque aquí, pese a estar a finales de Junio, sigue siendo primavera.
En lugar de descender hasta el fondo del valle nos animamos a seguir la HRP (la Haute Randonnée Pyrénéenne) que desciende progresivamente hacia el Circo de Gavarnie y nos va a deparar unas vistas impresionantes del que, posiblemente, sea uno de los lugares más impresionantes del mundo — esa es mi opinión. Y si no, juzgad vosotros:
Casi de improviso, nos encontramos con un Hotelito donde nos claveremos unas birras francesas de 5 euros. Estos franceses lo llevan fatal con la cerveza. Todas mis experiencias en este sentido (Alpes, Córcega…) así lo corroboran. De todos modos, merece la pena pagarlos si puedes degustarla disfrutando del espectáculo.
Nos dirigimos hacia la base del Circo para echar unas fotos de la cascada. Descansamos, preparamos la noche, cenamos… estamos muy felices.
Y justo antes de cerrar los ojos, con los últimos rayos de sol colándose por el puerto de Bujaruelo, nos despedimos de este espectáculo por hoy. Toda una maravilla.
Mañana más.

José Antonio Pastor González
Hago montañas desde que tengo uso de razón. Primero al lado de casa en mi Atalaya y en el Almorchón de Cieza. Después por las sierras de Segura y Cazorla que son mi segundo hogar. Finalmente, y por supuesto, también en Sierra Nevada y el resto de las cordilleras Béticas.
Todas ellas son el terreno de juego protagonista de esta web gracias a la cual disfruto por partida doble: primero subiendo las cumbres y luego relatando mi experiencia. Sed bienvenidos y gracias por vuestra visita.
















gavarnie es gavarnie…. y punto!!
Como siempre buenísimo, ya espero con impaciencia la próxima entrega de tus maravillosas aventuras. Un abrazo.
Jopé Marisa… si que has pillao pronto lo de carpear jejejejeje… Besicos y gracias por comentar quilla.
!!!Que paisajes por favor!!! Cuanta belleza…y que locos estais…jaja. Lo de carpeas por aquí y carpeas por allá…jaja. Que bueno!!.
Gracias por dejarme viajar por unos minutos al paraiso a través de tu página.
Besos
@Salva: eres un quejica, pero un quejica amoroso, sobre todo en las noches frías bajo las estrellas jejejeje… ¿Quieres dolor? Pues este mismo weekend te avisaré para salir un día y que sepas que al siguiente fin de semana igual se monta una salidica de fin de semana…
@Bernardo: yo tamién berni, yo tamién estoy deseándolo… a ver si este invierno nos da una tregua y nos permite asomarnos a las montañas
@Hornillero: muchas gracias por tus palabras amigo moro y me alegro de que te guste el blog y de que lo sigas, viniendo de un «serrano» como tú me enorgullece… con respecto a las fotos, no te creas, que ahora con las cámaras que hay carpeas por aquí y carpeas por allá y salen siempre cosas bonitas… y si no está el fotochop que hace maravillas… un abrazo campeón.
Oye, pues te iba a decir lo mismo que Bernardo, por cierto, hola Bernardo. A mí me ha entrado ya el monazo de sufrir, así que a ver que piensas, ya sabes que mis neuronas no dan pa mucho.
Un besito.
Como siempre, chulísimo el reportaje y las fotos.Estoy deseando hacer alguna otra expedición..
Un abrazo
Bueno, impresionantes vistas. Imagino que merecería la pena aguantar la paliza y la MALA LECTURA HABITUAL DE KM Y DESNIVELES para ver aquello. Claro está, yo no habría parado de quejarme desde la mitad del recorrido.