Soy un tipo con suerte. Aprovechando una visita a Madrid por otros motivos empaqueto los hierros y las membranas en la maleta por si el sábado suena la flauta y me puedo acercar a Guadarrama.

Soy un tipo con suerte. Aprovechando una visita a Madrid por otros motivos empaqueto los hierros y las membranas en la maleta por si el sábado suena la flauta y me puedo acercar a Guadarrama. Y así es, anuncian muy bueno para el sábado y la coyuntura acompaña. Tomo el cercanías hasta Cercedilla y de ahí el trenecito que sube hasta Cotos.

Al llegar al puerto son más de las 14h. No es que me haya levantado tarde, es que el último tren ha tenido una avería que nos mantiene en Cercedilla durante más de hora y media… total que casi se me hace de noche cuando llego a la sierra pero no, hay tiempo de pasear y disfrutar de un día magnífico.

La ascensión está muy pisada, tiene poca pendiente y se hace suave y disfrutona. Lo mejor de todo: al comenzar me acoplo con un grupo de 3 amigos que también han subido remolones. Haré con ellos toda la excursión y será un motivo más de disfrute en este sábado tan bueno.

Hay un mar de nubes impresionante.

Aquí estamos camino de la Hermana Mayor, una antecima que sobrepasa los 2300 metros. Toda la cuerda es muy plana y divide las comunidades de Madrid y Castilla León. Si le diera por soplar fuerte saldríamos volando pero no es el caso porque no sopla nada, nada.

Hay muchos grupos de gente que descienden hacia el Puerto de Cotos y nos los vamos cruzando. Todos bajan con cara de felicidad: no es para menos.

Esta es una subida ideal para iniciarse en la montaña invernal y disfrutar de la Sierra en familia.

Finalmente las pendientes van cediendo y afrontamos las últimas cuestas.

En el vértice de Peñalara.

Un pequeño muñeco de nieve con sonrisa de quicos.

Jaime, Isa y Nani, fue un placer compartir con vosotros este estupendo día de montaña. Muchas gracias por acogerme. Definitivamente, soy un tipo con suerte.

Enseguida el sol empieza a declinar y hay que moverse… y es que pese a no haber viento el frío ya se nota.

Un buen terreno para las raquetas: planito y con nieve magnífica.

Una última foto ya con el sol prácticamente en el horizonte.

Y por último, os pongo un plano de la ruta que me pasó Paco “messner”. Gracias a ti también Paco por la info.

Datos técnicos: 10 kilómetros, 700 metros de desnivel, 3 horas.