El monte Arabí está situado en las proximidades de Yecla. Es una modesta cumbre que se eleva apenas unos 200 metros sobre el Altiplano. Sin embargo, pese a su escaso desnivel, resulta muy atractiva por varios motivos: sus pinturas rupestres que son Patrimonio de la Humanidad y — lo que a mí más me llamó la atención — sus extrañas formaciones geológicas. Os pongo unas fotos.

El monte Arabí está situado en las proximidades de Yecla. Es una modesta cumbre que se eleva apenas unos 200 metros sobre el Altiplano. Sin embargo, pese a su escaso desnivel, resulta muy atractiva por varios motivos: sus pinturas rupestres que son Patrimonio de la Humanidad y — lo que a mí más me llamó la atención — sus extrañas formaciones geológicas. Os pongo unas fotos.

Esta es una de las típicas paredes del Arabí. La ascensión, si no se conoce el terreno, se convierte en un pequeño desafío buscando los escasos pasos practicables entre estos murallones de roca. Además hay muy poca huella — no es una cumbre demasiado transitada — y eso obliga a utilizar mucho la intuición.

Este es un ejemplo de las formaciones de las que hablaba. Supongo que será algún tipo de erosión debido al viento (¿?).

Y este es otro ejemplo de «agujeros» aunque de menor tamaño.

Entre lecciones de geología y discutiendo el concepto de «meteorización» nos ponemos prácticamente en la cumbre.

En ella disfrutamos de una tarde calurosa para este mes de Octubre y de un silencio abrumador.

Además esta nube nos permite apreciar el verdor de estos campos y estepas del Altiplano.

Moss ya tiene muchas ganas de bajar mientras Lourdes se relaja.

Pero hay que bajar y para ello Moss no las tiene todas consigo. Con más miedo que hambre al final logro echármelo a los brazos y superamos este paso obligado e imposible para sus cuatro patas perrunas.

Nosotros, con eso de echar el culo a tierra, siempre lo tenemos más fácil.