Acabó el Danubio y todo el mundo hizo desbandada: unos eligieron el sofá y el aire acondicionado, otros la piscina o la playa, la mayoría vendió sus bicis al chatarrero… Casi nadie quiso volver a saber lo que era un culote, un maillot, un pedal, un cuenta-kilómetros…


Nota: Este post y todo lo relativo a esta expedición se encuentra en el sitio El Danubio en Bicicleta.

Acabó el Danubio y todo el mundo hizo desbandada: unos eligieron el sofá y el aire acondicionado, otros la piscina o la playa, la mayoría vendió sus bicis al chatarrero… Casi nadie quiso volver a saber lo que era un culote, un maillot, un pedal, un cuenta-kilómetros… ¿casi nadie? Casi, porque la pareja de los “cumbres” sí mantiene su vinculación con el deporte de las dos ruedas. Así, mientras la mujer cumbre se ha dedicado a poner a punto una bici antigua que tenía en el campo para reventar de kilómetros los carriles-bici de Murcia, el hombre-cumbre ha marchado al Pirineo a defender sus credenciales en el pelotón, aunque esa es otra historia que será contada en otra ocasión.

Ha llegado el momento de hacer la contabilidad: de kilómetros, de kilos, de euros y de sensaciones. Vamos a ello.

Etapas:

1. Donaueschingen — Hausen in Tal (74,2 kms)
2. Hausen in Tal — Riedlingen (61 kms)
3. Riedlingen — Ulm (75 kms)
4. Ulm — Dillingen (65 kms)
5. Dillingen — Neuburg (78 kms)
6. Neuburg — Neustadt a.d. Donau (63 kms)
7. Neustadt — Regensburg (61 kms + 6 kms en barco)
8. Regensburg — Kleinschwarzach (90 kms)
9. Kleinschwarzach — Passau (70 kms)
10. Passau — Linz (106 kms)
11. Linz — Grein (71 kms + visita a Mauthausen)
12. Grein — Krems (87 kms)
13. Krems — Klosterneuburg (Viena) (72 kms)
14. Klosterneuburg — Bratislava (84 kms)
15. Bratislava — Gyor (85 kms)
16. Gyor — Komaron (55 kms)
17. Komarom — Visegrad (86 kms)
18. Visegrad — Budapest (60 kms)

Total = 1286 kms
Media = 71,4 kms

Más cosicas:

1. No se os ocurra hacer este viaje para perder peso porque resulta que al final hemos vuelto con kilos de más: la cerveza, la pasta, los chocolates, las carnes… todo juega en contra.

2. Economía: hemos salido a 750 euros por persona más los billetes de avión. No está mal si tenemos en cuenta que son 24 días en el centro de Europa. Aproximadamente unos 1000 euros en total contando los billetes de avión y el pago de las bicis.

3. Señalización: la ruta está muy bien señalizada hasta Bratislava. A partir de ahí llevar un buen libro es imprescindible. Además, en la zona húngara las variantes son múltiples y se pueden elegir diversos itinerarios más o menos duros.

4. Libros: nosotros llevábamos un inglés (de Higginson) que está poco actualizado y no es demasiado práctico. Los mejores, como todo el mundo apunta, son las guías de Esterbauer. Puedes comprarte una global que abarca desde el nacimiento hasta Budapest y también está la opción de pillarte los tres tomos por separado que van con más detalle (tomo 1: Donaueschingen — Passau, tomo 2: Passau — Viena, tomo 3: Viena — Budapest). Pronto habrá un libro en español sobre esta ruta, jejeje…

5. Países: nos encantó Alemania y su gente; se nota mucho el paso a la antigua Europa del Este. En Hungría no tuvimos buen trato… parecen algo moscas con la entrada en la U.E. y el servicio en los restaurantes deja mucho que desear.

6. Meteo: mucho calor, mucho frío, mucho viento, mucha lluvia… aquí todo es superlativo y se dan grandes contrastes… hay que estar preparados para todo.

7. Paisajes: lo más bonito es en Alemania, sus pueblos, los encajonamientos del río, las laderas de hayas y robles cayendo hasta el mismo río… el tramo Passau-Viena también es bonito, muy transitado, con zonas como el Wachau que son inexcusables, así como el meandro de Schlögen, el más famoso del Danubio. La zona eslovaca y húngara es más llana y monótona… aunque tiene su punto comprobar los contrastes que todavía existen entre oriente y occidente.

8. Alojamiento: hay de todo por todos sitios. La tienda siempre fue una buena opción para tener seguridad y poder quedarse en cualquier sitio pero dejó de apetecernos cuando entramos en territorio de mosquitos. Para nuestra sorpresa, no fueron los kilómetros, ni el calor ni el frío lo que más nos puso las cosas cuesta arriba: lo peor fueron los mosquitos.

9. Cuestas: haberlas, háylas. Nada de que todo es llano, aunque en una ruta de 1300 kilómetros, si hay un 5 por ciento de kilómetros con cuestas pues en el global es muy poco, pero sí: hay cuestas y hay que subirlas.

10. ¿Hay que ser muy máquina para hacer este viaje? Pues podemos decir que no, nosotros éramos una panda de mataos y llegamos hasta el final. Sólo hay que estar habituados un poquitín a la bicicleta y acostumbrarse a la posición porque tienes que estar muchas horas sobre la burra. Basta tener paciencia, buena compañía y ganas de disfrutar. Todo lo demás ya te lo da el viaje.

Para terminar, os damos las gracias a todos los que nos habéis seguido, a los que habéis puesto comentarios y a los que no y, evidentemente, a los que os vais a hacer la ruta, os deseamos el mejor viaje posible. Aquí estamos para responder a vuestras preguntas.

Un abrazo y hasta pronto.

El líder ha hablado.