Estamos de vuelta aunque, en realidad, volvimos hace ya más de tres semanas pero no había tenido tiempo ni tranquilidad suficiente como para escribir nada sólido. Una vez leí que cuando se vuelve de expedición hay que intentar cubrir estos tres objetivos enumerados por orden de importancia:
1) volver vivos,
2) volver amigos, y
3) volver con la cumbre.
Del primero de ellos bien que nos ocupamos y damos fe de que aquí estamos coleando. Del segundo, tras casi un mes de convivencia mano a mano en una tienda de 6 metros cuadrados, comiendo regular, tomando decisiones complejas a diario y contando con apenas 4 libros, puedo asegurar en lo que a mí respecta que he tenido un compañero de viaje estupendo. En relación al tercero, ¿para qué me voy a andar con milongas? Pues también: cumbre al canto y encima montaña virgen por un itinerario técnico. Toma ya.
Pero atendamos un momento a las frías cifras:
– 29 días de expedición,
– 21 días de campo base,
– 800 kilómetros de tren,
– 12600 de avión,
– 700 de furgoneta,
– 320 de helicóptero,
– 10 días de mal tiempo,
– 9 de actividad,
– 4 de porteo,
– 1 intento de ascensión frustrado por la nieve blanda,
– 1 montaña virgen y, finalmente,
– 6 kilos más delgado pese a los 900 gramos de jamón de recebo con tocino entreverado y los 500 de la caña de lomo ibérico que celosamente guardaba en el fondo del petate.
En lo subjetivo, ha sido una experiencia dura y formidable donde he aprendido a ser (más) paciente, a no mirar mucho para arriba, a centrarme en el metro cuadrado que tengo enfrente de mis narices y a planificar al máximo todas las variables que pueden ser controladas en un medio tan azaroso y complicado como es la alta montaña.
Cabe reseñar que otros efectos secundarios de estos viajes de larga duración y alta exigencia son la real valoración de las cosas fundamentales que disfrutamos a diario y que en la distancia no tenemos cerca: desde una taza de wáter limpia a una ducha de agua caliente pasando por un buen guiso de lentejas, aunque a lo que me refiero, evidentemente, es a las personas que nos importan. La distancia, sin lugar a dudas, es lo más duro: ni las cuestas, ni los madrugones, ni los desayunos de porridge y leche en polvo tienen comparación.
Tengo un cuaderno azul con las notas de la expedición. Esta vez he sido capaz de escribir todo lo acontecido, desde la salida del tren en la estación del Carmen hasta mi llegada al campo donde Moss me recibió como loco con lamidos, coletazos y casi un amago de infarto. Esas notas serán liberadas en esta web y esto es una promesa en firme.
Por ahora, os muestro un adelanto fotográfico de lo que dio de sí la cosa. La mayor y mejor parte del material es de Félix que estuvo mucho más lúcido, despierto y dispuesto a sacar la cámara. Yo con aguantarle la rueda ya tenía más que suficiente.
Para terminar con esta breve introducción no puedo dejar de mencionar a dos personas: en primer lugar a Lourdes por su apoyo incondicional en este proyecto desde el primer momento en que se gestó. Y, en segundo, a Félix, compañero de cordada, tan magnífico alpinista como generoso con su tiempo y sus conocimientos. Y encima con la capacidad de disfrutar y buscar el lado bueno de las cosas en toda circunstancia.
Va por ustedes.
fotos

José Antonio Pastor González
Hago montañas desde que tengo uso de razón. Primero al lado de casa en mi Atalaya y en el Almorchón de Cieza. Después por las sierras de Segura y Cazorla que son mi segundo hogar. Finalmente, y por supuesto, también en Sierra Nevada y el resto de las cordilleras Béticas.
Todas ellas son el terreno de juego protagonista de esta web gracias a la cual disfruto por partida doble: primero subiendo las cumbres y luego relatando mi experiencia. Sed bienvenidos y gracias por vuestra visita.


Poco a añadir a lo que han dicho los compañeros. Envidia sana de esa experiencia vital y deseando «vivirla» con mucha aproximación gracias a tus imágenes y, sobre todo, a tu texto certero. Un abrazo.
Muchas gracias Antonio. Estoy escribiendo para darle salida a la experiencia, pero es que tengo mucho rollo 🙂
Me alegro mucho de verte «por aquí». Un fuerte abrazo.
Hace unos días puse un comentario, pero no me salió.
Me alegro muchísimo de que hayas tenido la ocasión de vivir tab grata experiencia, aunque dura al mismo tiempo. Si alguna vez tenemos esta oportunidad, hay que aprovecharla, que lo más enriquecedor de esta afición es conocer distintas culturas y pueblos… y por supuesto, subir cada vez más alto… mientras el cuerpo aguante: tira pálante… hay que reventar, si señor, que descansar es empezar a morir.
Un saludo, socio.
Muchas gracias Fran por tus palabras. Tienes toda la razón, esto son oportunidades que se presentan muy de vez en cuando y está genial poder aprovecharlas.
Coincido contigo en lo que comentas de conocer pueblos distintos. Es lo más enriquecedor de los viajes con diferencia.
Un saludo y gracias por participar.
me ha encantado………generosos por compartir,esta magnifica aventura,con quienes no somos tan aventurer@s,pero que nos gusta ver a la gente que si lo son y nos dá la posibilidad de conocer tantas y tantas emociones,mi enhorabuena,por este estupendo trabajo (Y)
No solo escalas bien, sino que escribes mejor y cada vez me enganchas más a tu blog 🙂
Felicidades!! Este post anticipa algo importante. Las fotos ofrecen vistas impresionantes, pero en vivo tuvo que ser inolvidable.
Se nota que la experiencia te ha marcado. A final te vas a convertir en el Buck de Jack London, jeje.
Suscribo la sugerencia de Fco.J.Lucas de que le deis forma de reportaje y lo vayáis presentando. Me ofrezco a echarte una mano si es necesario.
Ya me contaras en cara a cara la experiencia subidos en la burrita.
Me has tocado la fibra sensible con lo de Buck… como sabes lo que me gusta, además de los botones de chocolate de la Josefica del Pan.
Le daremos forma y lo presentaremos. Muchas gracias por tu ofrecimiento pero es mejor que reserves tus energías para arreglar el jacarl-pacarl de la cuñada de turno o el vecino coñazo, que seguro que las necesitarás.
Espero que nos veamos pronto en la burrita. Esta tarde salís… igual me voy pal pueblo y to…
Enhorabuena y felicidades por el resultado de esta expedición. Hay que intentar que lo contéis en vivo y en directo, en forma de conferencia, charla… Yo, porque no tengo los medios, pero sería interesante que nos contéis como se encara algo así.
Esperaremos más entradas y feliz y buen comienzo de curso.
Saludos,
Muy buenas paisano. Enseguida pondremos más cosas y seguro que tenemos oportunidad de acercarnos a Cieza a contar la aventura. Un abrazo!!!
Enhorabuena José Antonio. He estado todo el verano un poco justo de internet y solo te he podido seguir a ratos. Me alegro que todo os haya salido bien y que disfrutaras tanto el viaje. Como dicen en otros mensajes, espero ansioso tú crónica, mientras tanto iré poniéndome al día de anteriores entradas en tu magnífico blog. Saludos.
Muy buenas Ginés. Muchas gracias por tus palabras. Estos días también he andado con mucho lío y no he podido atender la web. Pondré enseguida la siguiente crónica y le echaré un vistazo a «estepa blanca», a ver cómo te ha ido a ti el verano 🙂
Gracias José A., por todo, una vez más por compartir incluso lo más íntimo, me encanta todo lo que rodea a este blog, lo que se ve y lo que no se ve (pero se intuye). Abrazos
No solo escalas bien, sino que escribes mejor y cada vez me enganchas más a tu blog 🙂
No solo escalas bien, sino que escribes mejor y cada vez me enganchas más a tu blog 🙂
Hola Jose Antonio. Enhorabuena por el reto conseguido y por la experiencia vivida. Muy interesante tu reflexión sobre la importancia de los tres objetivos que uno se marca cuando va a la montaña. Lo suscribo totalmente. Por mi parte voy pillando sitio y comprando palomitas para esperar ansioso tu crónica del viaje.
Un fuerte abrazo.
¡Muy buenas Paco!
Muchas gracias por tus palabras. Esa reflexión sobre los objetivos no es mía. Creo recordar que la leí de Pincho, un forero del nevasport con mucha mili a las espaldas y que controla la montaña a tope.
Enseguida sacaré el siguiente reportaje. Es que los principios de curso siempre son ajetreados y éste todavía más, que comenzamos las clases mañana mismo 🙂
Un fuerte abrazo y espero que hayas pasado un verano genial haciendo montaña. ¡Seguro que sí!
Gracias José A., por todo, una vez más por compartir incluso lo más íntimo, me encanta todo lo que rodea a este blog, lo que se ve y lo que no se ve (pero se intuye). Abrazos
Gracias José A., por todo, una vez más por compartir incluso lo más íntimo, me encanta todo lo que rodea a este blog, lo que se ve y lo que no se ve (pero se intuye). Abrazos
Gracias José A., por todo, una vez más por compartir incluso lo más íntimo, me encanta todo lo que rodea a este blog, lo que se ve y lo que no se ve (pero se intuye). Abrazos
Gracias José A., por todo, una vez más por compartir incluso lo más íntimo, me encanta todo lo que rodea a este blog, lo que se ve y lo que no se ve (pero se intuye). Abrazos
Gracias José A., por todo, una vez más por compartir incluso lo más íntimo, me encanta todo lo que rodea a este blog, lo que se ve y lo que no se ve (pero se intuye). Abrazos
Gracias José A., por todo, una vez más por compartir incluso lo más íntimo, me encanta todo lo que rodea a este blog, lo que se ve y lo que no se ve (pero se intuye). Abrazos
No solo escalas bien, sino que escribes mejor y cada vez me enganchas más a tu blog 🙂
Me faltan las palabras para comentar esta grandiosa salida y que lujo poderla disfrutar desde la tranquilidad de mi PC , las personas autenticas buscan cosas autenticas y nada comparable con esta experiencia, te servirá para el futuro y ya jamás te sentirás insatisfecho del todo pues el recuerdo de lo vivido lo llenará con creces, eso es lo que mas te envidio lo que te as traído en la buchaca amigo.
Como siempre el reportaje impresionante y las fotos….las fotos…. hay que tener presencia de ánimo para hacer esas fotos en tamaña situación, tienen un merito incalculable, espero impaciente mas……un abrazo.
Kiki
Muchas gracias Manuel. Ya sabes que a mí me encanta compartir estas historias y si las disfrutáis al otro lado de la pantalla, pues genial.
Espero estar satisfecho muuuuuucho tiempo después de tanto monte a este nivel, aunque me temo que el bicho malo que llevo dentro enseguida empezará a removerse…
Las fotos, como explico en el texto, son casi todas de Félix. Iba mucho más suelto, rápido y confiado que yo, así que le era mucho más sencillo sacar la cámara y captar el instante.
Un fuerte abrazo y luego hablaremos para el tema del final de mes.
Enhorabuena Equipazo.
Lo 1º es que estáis bien y lo 2º que habeis disfrutado, Genial.
impresionante lo que habeis vivido y es como si hubiesemos ido nosotros tambien, Cieza, Murcia en la cima de esa montaña, a ver…los que estáis molidos sois vosotros, pero dejame decirte que desde aquí os animaba. Felicidades, un saludo.
Muchas gracias Paco por tu comentario. Es curioso pero yo soy ciezano de pura cepa y Félix estuvo viviendo en Cieza casi toda su infancia, por lo que también se siente «chito». Cuando tuvimos que elegir un nombre para la cumbre en el informe no teníamos ninguna duda: el pico Cieza en honor a nuestra patria chica 🙂
Alucinante!!! Me quedo con ganas de seguir leyendo… bueno, en realidad me quedo rabiando por escucharte contar TODO, cada segundo de esta gran aventura que has vivido y que casi vivimos nosotros gracias a ti 😉 No me puedo ni imaginar la cantidad de «sensaciones» que habrás traído de vuelta… Besicos a los tres, familia, y enhorabuena otra vez!!!
Muchas gracias María del Mar. Por comentarios como el tuyo me motivo mucho más para seguir escribiendo, así que ya sabes que la «energía motriz» de la web, en gran parte, se debe a gente como tú.
Hay muchas cosas para contar y que aparecerán por aquí, pero mejor será que las podamos compartir en persona, algún día de salida y luego después con las cervecicas, que ya sabes que yo cuando me pongo, soy muy dicharachero jejeje…
Un besico y muchos recuerdos al resto de integrantes del comando. Sois los mejores 🙂
Desde luego si me gusta leerte… mucho más escucharte!!! Cuando te relajes y vuelvas «aquí» (que seguro que la cabeza aún la tienes por allí) esperaremos esas cervezas y esa crónica DETALLADA.
Besicos
PD. Por cierto, que Joaquín te acaba de ver en la Siete por Marruecos en bicicleta!!! Se te quedan cortos los continentes!! ;-P
Cuenta con la cerveza y/o con una salida pronto. Yo estoy esperando a que entre un poco más el fresco para llevarme a Moss sin que le cuelgue la lengua hasta el suelo. Mientras tanto le damos a la bici, que la tenía muy abandonada.
Jajajaja… ese reportaje de Marruecos es la caña. Si se descuida el Juan F. Cerezo va y me saca en bolas. ¡Madre mía qué granizada que nos cayó y qué frío que teníamos!
¡Besicos!
No solo escalas bien, sino que escribes mejor y cada vez me enganchas más a tu blog 🙂
¡Brutal adelanto de todo lo que nos espera por ver y leer! Esto merece algo más que un reportaje en la web… ¿una charla a fondo? ¿un libro?
Esos kilos perdidos poco a poco habrán vuelto patrocinados por la horchatería «Los valencianos»..