Divertida ascensión a la segunda cumbre de Sierra Espuña saliendo desde el Purgatorio hacia la casa del Pinillo. A continuación, se sigue un antiguo camino forestal de piedra seca. Éste remonta bajo los acantilados y supera una brecha para alcanzar la cima. El descenso se propone por el barranco del Medio.

ficha

sierra Espuña, región de Murcia
diciembre de 2012
6h
20km
1000m
inestable, frío
trepada final bajo la cumbre grado I expuesto
ver el track en wikiloc

El puente ha sido tranquilo. Nada de travesías ni movidas con armario a las costillas. Pero no hemos estado quietos, eso faltaba. El día que daban peor meteo nos atrevimos con una sierra vecina a la que le tenemos mucha querencia. Sierra Espuña ha sido la cuna del montañismo en Murcia en casi todos los aspectos, tanto a nivel senderista como montañero y también en lo que se refiere a la escalada.

Mirándola con detalle Sierra Espuña es un pepino tremendo que emerge casi 1500 metros sobre el valle del Guadalentín — no me lo confundan con el Guadalentín del Guadalquivir, ojo — y que destaca por su prominencia, sobre todo en la cara sur, la que mira hacia el mar. No es extraño pues que los marinos, cuando arribaban desde las costas argelinas o italianas, lo primero que avistaban al acercarse a las costas de Iberia eran las cumbres de esta montaña. Y esa es la explicación del topónimo espuña: sierra d’espuña, sierra de españa.



Serbal y alberca

Espuña atesora también el interés de haber sido un enorme laboratorio forestal en el que se pusieron en práctica los idearios venidos desde la escuela germana en el siglo XIX en lo que se refiere a la repoblación y los tratamientos silvícolas. Estos alemanes siempre han hilado muy fino y sus métodos cuajaron con éxito en las laderas yermas y peladas de la sierra hasta el punto de que, en la actualidad, sierra Espuña es un vergel de una biodiversidad abrumadora y manchas de caducifolios singularísimas en estas latitudes1 Esto es una historia que daría para mucho. Añadimos simplemente que el mismo método se aplicó en otras sierras de la región con el mismo éxito como, por ejemplo, Ricote. La clave era la repoblación diferenciada, manual, en la que primaba el factor local, el trazo fino y la mano de obra humana frente a las máquinas y el grosso modo que trata por igual vaguadas umbrosas que laderas expuestas a meridión..



Mirando hacia el Gigante, Montalviche y el Maimón

Vista desde lejos sierra Espuña parece un navío con su proa y su popa: a levante manda el Morrón de Alhama o Morrón chico; en el centro la máxima altura del Morrón con sus instalaciones militares; a poniente, el cerro de Pedro López, apenas 20 metros más bajo. El primero y el tercero ya han aparecido en esta web mientras que el segundo no admite coronación por motivos obvios2Resulta curioso ver fotos antiguas en las que el Morrón era una cumbre virgen y se podía ascender hasta la misma cima donde únicamente existía un torreón, el de los exploradores. En esta foto de Joaquín López Asunción extraída de la web del Club Montañero Murcia puede verse la celebración de una misa montañera en la misma cumbre..



Bajo las paredes del Pedro López


La subida habitual del Pedro López se hace por carriles sencillos y algo monótonos

La subida habitual del Pedro López se hace por carriles sencillos y algo monótonos. Desde hace mucho buscaba una ascensión montañera al mismo y, a poder ser, remontando los acantilados de la cara sur de la montaña. Explorando hace tiempo el IGN de la serie 1:25.000 encontré una senda sospechosa que parecía pasar por debajo de la misma cumbre para desaparecer misteriosamente más adelante. De esta forma le propongo a Lourdes ir a echarle un vistazo al tema. Total, si el paso sale malo, reculamos y subimos por el lado normal.



Trepando la brecha final

Y para allá que nos vamos con tranquilidad. Dejamos el coche en el Purgatorio y ascendimos por el cortijo de la Cuesta hasta la Casa del Pinillo donde tomamos un bocado. Hasta aquí el recorrido es bien sencillo y sigue una senda muy marcada con buenas vistas a poniente. A partir de ahora avanzamos por un carril que gana la pista principal de la sierra. Nos dirigimos hacia levante, pasamos por la Casa Nueva y apenas 500 metros más adelante, en una curva a derechas, cogemos una senda marcada con hitos que remonta la vaguada buscando un collado de 1346 metros. Buena señal: parece que es un camino transitado.



Últimos metros a la cumbre


Se trata del clásico — y delicioso — camino de mampostería típico de las repoblaciones de los inicios del siglo XX

A partir del collado ganamos vistas hacia todo el valle del Barranco del Medio, también del Morrón y de las Cunas. Se trata del clásico — y siempre delicioso — camino de mampostería típico de las repoblaciones de los inicios del siglo XX. Abajo vemos la pista y la casa de la Carrasca. Pasamos bajo la cumbre del Pedro López donde destaca el vértice con claridad y llegamos a una sección del camino que se ha venido abajo por la verticalidad del terreno y la falta de mantenimiento. Tras un zig-zag algo penoso doblamos un pequeño espolón y la senda se pone buena otra vez. Un nuevo zig-zag ahora en mejor estado nos coloca a mayor altura y justo cuando la misma se acaba seguimos unos hitos hacia una marcada brecha por la que deberemos colarnos.



Mirando hacia el norte: Bullas

Hay que hacer una breve trepada muy sencilla (I) pero con mala caída a la derecha así que si vamos con niños o gente inexperta mejor estar atentos. Una vez que hemos pasado el cuele entramos en el reino de la umbría y nos recibe un aceral a estas alturas del año sin hojas. Remontamos hacia poniente y ganamos la cumbre del Pedro López por un itinerario montañero, vertiginoso y con panorámicas estupenas. Bien3Un detalle sobre la toponimia. En el IGN se le nombra Pollo López siendo un topónimo con mayor sentido pues en el ambiente serrano un pollo es precisamente el accidente del terreno sobre el que se sitúa la cima: un precipicio o voladero..



Atando cordoneras

Hace un frío de mil demonios en la cumbre. Sopla fuerte y frío de poniente así que nos protegemos tras la caseta, comemos rápido y para abajo. Están entrando nubes densas por el oeste e incluso caen algunas gotas. En ocasiones el sol se cuela entre los jirones de nube y nos regala luces mágicas. Aunque nos hemos quedado más helados que una llave con el bocadillo parece que ahora ya recuperamos temperatura. Enseguida estamos en el cruce que baja hacia la Carrasca. Cogemos el camino más recto que es el que nos marca la conducción de la acequia de Aledo y de ahí a la casa forestal es un suspiro.



Despedida

Protegidos por el bosque y con la luz del sol poniente rebotando en los pinos disfrutamos más tranquilos de los últimos kilómetros. ¡Cómo me gusta este barranco de Espuña y cuánta agua lleva en esta época! Con el sol colándose tras las crestas del Gigante llegamos al coche. Prueba superada.

fotos