Presentación y Mapa


El Calar de la Sima es una majestuosa montaña con la forma típica de calar bético que se extiende entre las provincias de Albacete y Jaén y pertenece a dos parques naturales de dos comunidades autónomas: el Parque Natural de los Calares de Castilla la Mancha y el Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas en Andalucía. Su enorme extensión y su elevada altitud en relación a otras sierras vecinas la hacen un objetivo montañero de primer nivel. Además, el aislamiento de algunas de sus vertientes — sobre todo la occidental — le confiere un carácter salvaje, agreste y solitario.

Finalmente, el hecho de albergar una climatología extrema con abundantes precipitaciones así como pequeños reductos donde perviven especies arbóreas típicas del norte peninsular hacen de esta montaña un enclave de enorme valor ambiental. En relación a sus posibilidades montañeras, ofrece una gran diversidad de ascensiones, todas ellas con bastante desnivel y algunas con cierto compromiso montañero pues requieren de intuición y experiencia en algunos tramos. Para terminar y como curiosidad cabe destacar la confusión que existe en relación a cuál es el punto más alto del macizo. El vértice geodésico está situado a 1896 metros y recibe el nombre de Mentiras. El punto más alto, sin embargo, se sitúa un kilómetro al sur con 1897 metros y, al parecer, el topónimo usado para éste es Pico Banderas.

1. Desde Collado Tornero


Una ascensión dura por el desnivel pero que abarca gran parte del flanco occidental del Calar de la Sima y en la que ascendemos al Pico Mentiras desde el Hueco del Tus. El regreso lo proponemos bajando hacia la Cañada del Avellano, un valle precioso que nos permite coronar la vecina sierra del Cuquillo y admirar desde las alturas toda la cuenca alta del río Tus y la sierra del Agua.

Datos técnicos

Distancia: 21 km
Duración: 7 h
Desnivel: 1400 m
Actividad: montañismo
Observaciones: ruta casi circular salvo un par de tramos que repetimos; para cualquier época aunque preferiblemente en primavera y otoño; se requiere intuición montañera y saber navegar por terreno abrupto y solitario; el track es fiel aunque está hecho con pegados de varias salidas

Localidad de referencia: Yeste
Cartografía: hojas 866 y 888 del IGN 1:50.000
Croquis: disponible pinchando aquí
Track: disponible en wikiloc
Acceso: desde la entrada de Yeste tomar la entrada que se dirige hacia el balneario del Tus. Una vez llegados al mismo continuamos por la carretera hacia la aldea de Collado Tornero. Nada más pasar el cruce y puente de las Mohedas dejamos el vehículo en un ancho que hay junto al río, justo antes de un nuevo puente y a escasos metros de la aldea de Collado Tornero.

Reseña

Desde el puente donde hemos dejado el vehículo seguimos caminando por la carretera un centenar de metros y subimos por fuerte pendiente hasta la aldea de Collado Tornero situada en un enclave precioso donde termina la carretera. Estamos en uno de los extremos del estrecho del Diablo, espléndido cañón que separa el Calar de la Sima y el Calar del Mundo y punto de partida de muchas actividades.

Nosotros cruzamos la aldea por la calle principal hasta llegar a las últimas casas donde la calle desemboca en una senda de herradura con marcas rojas y blancas del GR66. Remontamos la vereda siempre muy marcada haciendo zetas hasta que, de nuevo, se convierte en un carril. Este carril gana altura ahora de forma más suave hasta el cortijo de la Pradomira.

Descartamos un carril que sale a la derecha y que se dirige hacia la Cañada del Avellano. (Por aquí es por donde volveremos.) Nosotros continuamos por el carril principal que ahora remonta en dirección sur y sale del bosque a una zona despejada donde ya se aprecia la zona de cumbres del Calar. Llegamos así al Cuco del Mentiras, una pequeña construcción de pastores normalmente cerrada donde podemos tomar un bocado a su abrigo ya que, más arriba, no encontraremos protección frente al viento.

Paneles nuevos en la entrada a Collado Tornero

Desde aquí hasta la cumbre se puede subir campo a través. No obstante, es preferible mantener el GR66 y continuar ascendiendo por el carril que nos lleva entre lomas hasta la Sima (cota 1480) que da nombre al Calar y que está justo en el borde de la Cañada del Avellano con buenas vistas hacia la sierra del Cuquillo que posteriormente ascenderemos. Desde la misma Sima una senda bien marcada baja al valle de la Cañada, pero nosotros la desechamos porque queremos subir a lo más alto del Calar.

Para ello, tomamos dirección sur y ya monte a través ganamos el vértice geodésico Mentiras (cota 1896) tras fuertes pendientes. Si queremos ascender al punto más alto del Calar (cota 1897) conocido como Pico Banderas debemos desplazarnos un kilómetro más hacia el sur donde un pequeño promontorio se destaca como la cumbre de este soberbio macizo.

El descenso lo efectuamos de nuevo en dirección a la Sima. En lugar de regresar al vértice es más práctico bajar en diagonal pasando por una característica dolina. En lugar de llegar hasta la misma sima nos perfilamos hacia la izquierda (oeste) buscando la vaguada que da origen al arroyo de la Cañada del Avellano. Siguiendo trazas (que no camino) bastante claras de ganado y manteniendo el eje de la vaguada llegamos hasta un marcado collado que separa la Cañada del Avellano de la vertiente de los Voladores.

Preciosas vistas en la divisoria

A poniente tenemos la sierra del Cuquillo de la que nos separan apenas 100 metros en la vertical. Ascendemos a la misma monte a través evitando el denso bosque de encinas y ganamos su cumbre (cota 1498) que se encuentra en el extremo sur con estupendas vistas de la cuenca alta del Tus. Desde aquí descendemos de nuevo al collado bien por el mismo camino, bien atajando en diagonal.

El regreso a la aldea de Collado Tornero lo efectuamos por el antiguo camino de los Voladores. Para ello descendemos toda la Cañada del Avellano siguiendo una senda algo confusa que alterna pinar y antiguos campos de labor. En un momento dado, la senda se perfila hacia la margen derecha y entronca con un carril. Este carril con tendencia ascendente y algunos toboganes nos lleva hasta el mismo cortijo de la Pradomira. Desde aquí, deshacemos el camino ya conocido hasta la aldea de Collado Tornero.

Evidentemente puede obviarse la ascensión a la sierra del Cuquillo, aunque merece la pena emplear una hora más en hacer esta cumbre de muy buenas panorámicas a la cuenca alta del río Tus.

2. Desde Arguellite


La ascensión más frecuentada posiblemente y también una de las mejores. Accedemos a la zona de cumbres por la cara oriental con buenas vistas del valle del Segura. El descenso se propone por la Peña Palomera, impresionante peñasco muy característico del que nace el arroyo del mismo nombre.

Datos técnicos

Distancia: 15 km
Duración: 6 h
Desnivel: 1150 m
Actividad: montañismo
Observaciones: ruta con forma de 9; para cualquier época salvo los días de mucho calor por la orientación de la misma; se requiere algo de intuición montañera aunque el recorrido es muy claro en días con visibilidad; el track es totalmente fiel

Localidad de referencia: Yeste
Cartografía: hojas 866 y 888 del IGN 1:50.000
Croquis: disponible pinchando aquí
Track: disponible en wikiloc
Acceso: desde Yeste saldremos hacia Arguellite por la CM-3212 que recorre la solana del Monte Ardal y pasa por la aldea de Bochorna. Esta zona se encuentra sin vegetación arbórea por el terrible incendio de 1995 que asoló la sierra del Segura desde las Juntas, en el límite con Jaén, hasta las propias puertas del pueblo. Pronto encontraremos un desvío en forma de Y. Mientras que a la derecha llegaríamos a los Prados nosotros tomamos a la izquierda y en descenso hacemos los últimos kilómetros de curvas hasta llegar a Arguellite donde dejamos el vehículo.

Reseña

Comenzaremos caminando por la carretera local de asfalto que remonta hacia los Prados. Tras unos 800 metros aproximadamente encontraremos una curva muy cerrada a la derecha y un camino de tierra que sale a la izquierda. Nos adentramos por el mismo bajo la sombra de encinas monumentales. Este camino lleva a una casa cercana y nosotros lo abandonamos por la derecha en ascenso fuerte hacia una balsa fácilmente identificable por las huellas del ganado y las conducciones de agua.

Desde la balsa continuamos en fuerte ascenso por una senda que se adentra en el bosque y que nos saca a la pista transversal que, a media ladera, recorre toda la cara este del calar. Aunque este último tramo puede resultar confuso no hay problema ya que encontraremos la pista más pronto que tarde aunque nos salgamos de la traza.

Una vez que alcanzamos la pista caminamos hacia la izquierda (sur) y en pocos metros llegamos a un collado (separa la cuerda de la Melera del Calar de la Sima) con un claro. Aquí deberemos estar atentos pues a la derecha veremos una senda que sale nítida con orientación oeste y bastantes hitos. La cogemos y nos introducimos en el espeso bosquete de esta ladera del calar.

La Peña Palomera

La senda poco a poco va cogiendo cada vez más pendiente y se acerca a la base del Castillico, un destacado espolón rocoso que ascendemos haciendo zigzag entre chaparros, pinos y sabinas. Merece la pena asomarnos a este balcón y disfrutar de las vistas de Arguellite, los Prados, la Alcantarilla y otras muchas aldeas que miran al Segura y al sol de la mañana.

Desde el castillico nos dirigimos al norte por el reborde superior de las paredes hasta que encontramos la bonita fuente de los Caños que desagua por una fina cascada hacia el precipicio. A continuación deberemos fijarnos en la divisoria del Calar. Veremos en dirección oeste un collado levemente marcado hacia el que deberemos ascender. No hay ninguna senda definida y nos limitaremos a fijar el rumbo atravesando los pinos y las ramas secas. Las últimas rampas son canchales y sabinas rastreras así como extensos piornales (ojo aquí con las víboras).

Una vez que hayamos ganado la divisoria ya no la abandonaremos. Caminamos hacia al sur y seguimos cogiendo altura hasta el vértice geodésico. Un poco más al sur se tiene el punto más alto del Calar al que accedemos en unos pocos minutos más. Tras apreciar las magníficas panorámicas podemos cambiar de lado y asomarnos a los Poyos de Cañizares, justo al oeste de donde estamos. Así conoceremos uno de los valles más impresionantes de la cuenca: la zona alta del Tus.

Cruce de caminos

Desde este nuevo otero nos dirigimos hacia el sur buscando la peña Palomera que ahora desde arriba apenas se distingue. No obstante, nos sirve de referencia la clara depresión del arroyo que recoge todas las aguas en esta parte sur del calar. La idea es descender hasta el cauce del mismo — normalmente seco — y encontraremos una marcada senda balizada como GR — se trata del GR66.

El descenso nos lleva bajo la Peña Palomera pasando por la fuente de las Peñas. Es habitual que conforme vayamos bajando cada vez el arroyo lleve más agua. En un momento dado la senda se pone en la margen izquierda del arroyo y ya no la abandona hasta entroncar con un carril en una curva cerrada. Nosotros continuamos hacia la izquierda (levante) por dicho carril que, pasando por el bonito cortijo del Rincón Cavero, nos devuelve al collado inicial en el que empezamos la ascensión hacia el Castillico. Desde ahí desharemos nuestros pasos.

Desde Arguellite hacia las alturas del Castillico hay más de una opción; además de la que ya comentamos, es posible remontar una senda más al norte que sale prácticamente a la misma Fuente de los Caños

3. Circular y cumbre a pie


Tremenda actividad para un día largo en el que, además de realizar la circular de todo el Calar de la Sima en sentido anti horario, nos permitimos acceder a la cumbre por uno de sus flancos más aéreos y espectaculares, el del Fraile. El descenso lo hacemos por la Peña Palomera.

Datos técnicos

Distancia: 28 km
Duración: 11 h
Desnivel: 1700 m
Actividad: montañismo
Observaciones: ruta prácticamente circular; para cualquier época aunque requiere una jornada bien larga, también puede partirse en dos haciendo noche en los Voladores por ejemplo; se requiere intuición montañera en la ascensión al Calar pues se efectúa sin senda y por lugares con posibles embarques; el track es totalmente fiel

Localidad de referencia: Yeste
Cartografía: hojas 866 y 888 del IGN 1:50.000
Croquis: disponible pinchando aquí
Track: disponible en wikiloc
Acceso: desde Yeste saldremos hacia Arguellite por la CM-3212 que recorre la solana del Monte Ardal y pasa por la aldea de Bochorna. Esta zona se encuentra sin vegetación arbórea por el terrible incendio de 1995 que asoló la sierra del Segura desde las Juntas, en el límite con Jaén, hasta las propias puertas del pueblo. Pronto encontraremos un desvío en forma de Y. Tomamos a la derecha por una carretera asfaltada en pésimo estado que se dirige hacia los Prados. Al llegar al punto más alto de la misma, justo en una alberca a mano izquierda y donde hay un buen ancho para dejar los coches, comienza la actividad.

Reseña

De la carretera sale un carril en dirección norte que se adentra en leve ascenso entre terrenos de labor y manchas de pino. El camino es inconfundible pues forma parte del GR66 y poco más adelante se convierte en senda marcada. Estamos dejando la cuenca del río Segura para colarnos en la del río Tus. Este cambio de vertientes nos permite admirar el maravilloso Hueco de Tus y la sorprendente Piedra de la Cabeza justo en un punto en el que la senda desemboca en un amplio carril.

Si bien el GR66 continúa hacia la aldea de las Mohedas nosotros tomamos el carril hacia la izquierda y nos dirigimos en dirección suroeste bajo la Molata del Imperio. A la derecha se aprecia el Puntal de Collado Tornero que cae a plomo sobre la aldea del mismo nombre.

El carril va ganando altura pasando por una amplia zona yerma con abundantes helechos y espinos. En un cruce muy destacado llegamos al Cuco del Mentiras. A la izquierda iríamos hacia la Sima que da nombre al Calar. Nosotros continuamos por la derecha hacia la Fuente de la Pradomira donde encontramos un pequeño cortijo.

La Camarica de Abajo

El carril principal continúa valle abajo. Nosotros pasamos por la puerta del cortijo y tomamos un estrecho carril que sin ganar altura busca la umbría del Puntal del Avellano y a continuación desciende suavemente hacia el bonito valle de la Cañada del Avellano. El carril desemboca en una senda que baja hacia los viejos terrenos de labor que hay justo en el eje de la vaguada. La senda remonta ahora todo el valle pasando por tramos algo confusos, sobre todo cuando se introduce en el nuevo pinar que ha crecido invadiendo las antiguas huelgas.

En caso de duda, siempre hay que mantener el eje de la vaguada y remontar hacia el collado (cota 1350) en el que ganamos unas vistas espectaculares a los Voladores y la cuenca alta del río Tus si nos asomamos a un pequeño promontorio de roca blanca (cota 1306). Desde ahí, en fuerte descenso llegamos al primero de los cortijos de los Voladores (toponimia IGN de aquí en adelante) que dejamos a nuestra izquierda. Este cortijo suele tener actividad pues un pastor pasa allí gran parte del año cuidando de su ganado. Sin seguir una senda definida pues aquí hay muchas llegamos a un segundo cortijo, el de Arroyo Cañizares. También aquí hay habitantes y en esta ocasión durante todo el año.

¡Qué maravilla!

Continuamos en descenso hasta el cortijo de Navaltornillo (toponimia IGN insistimos; posiblemente errónea, pues el cortijo de Navaltornillo parece estar situado más arriba). Éste lo encontramos en ruinas por completo. A este cortijo se puede llegar en vehículo y vemos un carril por el que se accede al mismo. Nosotros tomamos un camino a la izquierda que remonta en fuerte pendiente por la margen derecha del Arroyo de la Camarica. (Enfrente nuestro, sale otro camino que asciende hasta el verdadero cortijo de Navaltornillo.) Desechamos una bifurcación a derechas que desciende hasta el mismo arroyo y, siempre en ascenso, alcanzamos el cortijo de la Camarica de Abajo todavía en pie con un color azul añil característico en sus marcos.

Si bien en la cartografía IGN nos marcan abundantes caminos en esta área, lo cierto y verdad es que dichos caminos no existen. Continuamos caminando por la margen derecha del arroyo de la Camarica hasta alcanzar las ruinas del cortijo de la Camarica de Arriba. A partir de aquí ya no tendremos una senda definida y deberemos buscar los mejores pasos entre el denso bosque de pinos. Esto no es complicado porque el terreno se anda bien y nos permite avanzar hacia el sur. En realidad, estamos siguiendo el viejo camino que comunicaba los Voladores con el Prado de Juan Ruiz, pero el paso del tiempo lo ha borrado en esta vertiente.

Cumbre del Calar de la Sima. Un kilómetro más al norte se distingue el vértice geodésico

De cualquier modo, continuamos ascendiendo suavemente hacia el sur buscando un leve collado (cota 1451) desde el cual, caminando en ascenso hacia el sur encontraremos el sendero que viene desde el Prado de Juan Ruiz balizado como PR A-174. Si bien es un sendero algo confuso y de dudosa continuidad, en esta zona deberemos tirar de intuición montañera para encontrar los mejores pasos que nos pongan en la cocorota del Fraile o Toconal, un puntal de roca muy característico en el extremo sur del Calar. (Posiblemente, el término correcto sea Fraile y Toconal se reserva para otra aguja parecida que hay más al sur. Por confirmar.)

Desde este excelso mirador, remontamos siguiendo fuertes pendientes ya fuera de sendero hasta ganar la superficie del Calar que se nos muestra como un amplio terreno de juegos de espectaculares panorámicas. Ahora caminamos en dirección noreste buscando el estrechamiento por donde se escurre el arroyo de la Peña Palomera. Podemos dejar aquí las mochilas si vamos muy cargados y subimos a la cumbre del Pico Banderas (cota 1897).

Tras visitar la cumbre del Calar regresamos de nuevo hacia el sur buscando la peña Palomera que ahora desde arriba apenas se distingue. La idea es descender hasta el cauce del mismo — normalmente seco — y encontraremos una marcada senda balizada como GR — se trata del GR66.

El descenso nos lleva bajo la Peña Palomera pasando por la fuente de las Peñas. Es habitual que conforme vayamos bajando cada vez el arroyo lleve más agua. En un momento dado la senda se pone en la margen izquierda del arroyo y ya no la abandona hasta entroncar con un carril en una curva cerrada. Nosotros continuamos hacia la izquierda (levante) por dicho carril que, pasando por el bonito cortijo del Rincón Cavero, nos lleva hasta la aldea de los Prados. Desde la misma, subimos una fuerte pendiente por la carretera de asfalto y regresamos a nuestro punto de partida, la alberca de los Prados Altos junto a la que hemos dejado los coches.

La ascensión al Calar de la Sima desde el Prado de Juan Ruiz está muy bien documentada en la página de rutas del Ayuntamiento de Siles

4. Circular en BTT


Actividad muy exigente en desnivel que permite circunvalar el Calar de la Sima en sentido anti horario a lomos de la BTT salvando collados, barrancos, bosques y ríos. Tiene algunos tramos técnicos y otros en los que deberemos echar el pie a tierra. Prever una jornada larga y terreno seco.

Datos técnicos

Distancia: 54 km
Duración: 9 h
Desnivel: 1950 m
Actividad: bici de montaña
Observaciones: ruta circular con fuertes pendientes; recomendable en primavera y verano con días largos y terreno seco; en algunos tramos hay que tirar de técnica; es ciclable al 90% con dos puntos concretos donde hay que bajarse sí o sí: Los Voladores y Las Aceas; el track es totalmente fiel.

Localidad de referencia: Yeste
Cartografía: hojas 866 y 888 del IGN 1:50.000
Croquis: disponible pinchando aquí
Track: disponible en wikiloc
Acceso: desde Yeste saldremos hacia Arguellite por la CM-3212 que recorre la solana del Monte Ardal y pasa por la aldea de Bochorna. Esta zona se encuentra sin vegetación arbórea por el terrible incendio de 1995 que asoló la sierra del Segura desde las Juntas, en el límite con Jaén, hasta las propias puertas del pueblo. Pronto encontraremos un desvío en forma de Y. Tomamos a la derecha por una carretera asfaltada en pésimo estado que se dirige hacia los Prados. Al llegar al punto más alto de la misma, justo en una alberca a mano izquierda y donde hay un buen ancho para dejar los coches, comienza la actividad.

Reseña

De la carretera sale un carril en dirección norte que se adentra en leve ascenso entre terrenos de labor y manchas de pino. El camino es inconfundible pues forma parte del GR66 y poco más adelante se convierte en senda marcada. Estamos dejando la cuenca del río Segura para colarnos en la del río Tus. Este cambio de vertientes nos permite admirar el maravilloso Hueco de Tus y la sorprendente Piedra de la Cabeza justo en un punto en el que la senda desemboca en un amplio carril y en el que quizás deberemos bajarnos de la bici.

Si bien el GR66 continúa hacia la aldea de las Mohedas nosotros tomamos el carril hacia la izquierda y nos dirigimos en dirección suroeste bajo la Molata del Imperio. A la derecha se aprecia el Puntal de Collado Tornero que cae a plomo sobre la aldea del mismo nombre.

El carril va ganando altura y nos pondrá a prueba pasando por una amplia zona yerma con abundantes helechos y espinos. En un cruce muy destacado llegamos al Cuco del Mentiras. A la izquierda iríamos hacia la Sima que da nombre al Calar. Nosotros continuamos por la derecha en rápido descenso hacia la Fuente de la Pradomira donde encontramos un pequeño cortijo.

Buscando los mejores pasos

Cogemos un desvío a la izquierda por un carril imperceptible con mucha agua y barro que nos lleva hacia la Cañada del Avellano. Al entrar en la misma el carril pasa a ser senda y va remontando sucesivas huelgas y manchas de pino joven que están invadiendo las tierras abandonadas. En muchos puntos deberemos bajarnos de la bici para superar taludes y pequeños barrancos. De cualquier forma, más pronto que tarde ganamos un espectacular collado con vistas hacia la cuenca alta del río Tus y el flanco occidental del Calar de la Sima con sus poyos infranqueables.

Podemos dejar las bicis unos minutos y subirnos a una punta de roca haciendo equilibrios con las calas para sacar unas fotos enmarcados en la grandeza de un lugar que siempre impresiona. Desde ahí descendemos a pata hacia los cortijos de los Voladores donde vemos señales de vida: chimeneas humeando, huelgas bien perfiladas y burros atados a la sombra de los chopos.

Pronto alcanzamos el cortijo del Volador de Abajo y el exiguo carril que remonta desde el Tus. Nos subimos otra vez las bicis y avanzamos buscando el arroyo de la Fuente del Tejo al que llegamos tras superar pendientes salvajes sobre un piso de piñas, jumas y rodadas traicioneras. El carril va mejorando y preparamos el cuerpo para las rampas que nos llevan hacia el Collado del Ventano bajo el Calar del Espino ahora ya por una pista principal de buen piso y muy ancha.

Llegamos a un cruce importante. A la derecha subiríamos hacia el collado de Góntar mientas que nosotros escogemos la izquierda donde superamos un pequeño puerto que nos lleva hacia la zona de los Huecos de Bañares. Al ganar el collado nos encontramos con un paisaje soberbio y un valle al que siempre intentamos regresar: el del arroyo de la Espinea.

Primavera bajo el Calar del Espino

Cuando estamos a punto de volver a entrar en Castilla la Mancha nos salimos de la pista principal por un carril secundario a la izquierda en fuerte subida que nos lleva a media ladera hacia los cortijos de las Aceas, bajo la mirada serena de la Piedra Palomera. En un punto determinado hay que echar el pie a tierra para hacer medio kilómetro de senda mala con mucha piedra hasta entroncar con el carril principal que baja desde la Peña Palomera.

Desde allí ya sólo nos queda pedalear por la autopista que nos lleva hasta el cortijo del Rincón Cavero y posteriormente bajo las paredes de la Molata del Imperio hasta arribar de nuevo a los vehículos.

Si se quiere evitar el paso por el arroyo de las Aceas donde se empuja la bici, entonces es posible descender por pista hasta la Alcantarilla y luego remontar hacia Arguellite y los Prados Altos.