Esta es una web que comenzó a rodar en Junio de 2007. Se trata de una página personal sin ánimo de lucro dedicada a la montaña, a la bicicleta, a la naturaleza y, por supuesto, a los amigos.

Su ámbito geográfico — no excluyente en relación a otros sistemas montañosos — son las Béticas, esas cordilleras del sur de España que considero injustamente olvidadas cuando se habla de las montañas en este país.

Y es que no hay más que escuchar al hombre del tiempo cuando sólo habla de las sierras orientales de Andalucía para denotar al gigante de la Península. En este sentido este sitio es, en primera instancia, un intento para poner en valor las montañas del sur.

Esta web es casi original aunque en sus tripas funciona con wordpress, una plataforma genial que permite muchas posibilidades. No sé si podré seguir con este proyecto durante mucho tiempo pero lo intentaremos. Espero que disfrutes tanto con tu visita como yo haciendo estas páginas.

Esta es una web dedicada a la naturaleza en general y a la montaña en particular.

En lo que se refiere a montañas, el Sur también existe: desde los pinsapares de Grazalema, las dehesas de Sierra Morena, los encañonados cahorros de Almijara y desde las cimas más altivas de la Península en esa Sierra Nevada siempre sorprendente. También desde el paraíso serrano de Cazorla, la riqueza laberíntica de Segura y la rugosa transición hacia la meseta de las sierras de Albacete; desde todos estos oteros hasta los que componen cordales tan espectaculares como Filabres, Baza, Gádor y Mágina. También desde otras muchas sierras anónimas de Alicante, Almería y Murcia.

Desde este mundo de roca, pinos, nieve, serranos, helechos, cortijadas, barrancos, espinos, majuelos, paredes, montesas y bravos caducifolios que resisten el envite del tiempo, desde aquí os invitamos a que abrais esta ventana y os asomeis para disfrutar de las montañas del sur.

Decía Araújo que no hay mayor fortuna que los días vividos sin tensión, miedo o dolor, los días en los que se ha podido disfrutar de la condición de vivo, sin ser rebajados a la de competidor, asustado, doliente o hambriento. Así es como me siento cuando mis días transcurren en la Montaña: vivo.

 

Y tanta vida da lástima que se pierda en los recovecos de una memoria desgastada por tubos fluorescentes y preocupaciones absurdas, en las miserias que arrastramos y que intentamos dominar, en las ambiciones que no nos pertenecen y nos alejan de nuestro centro de gravedad hasta precipitarnos en el abismo.

Unas últimas palabras más sobre el por qué de esta web: su motivo último es el impulso — ingenuo — de retener lo vivido. Así, este sitio es un reservorio de humedades, jumas, sudores, amigos, musgos, barros, guíscanos, cuestas, trochas, vientos, arroyuelos, veredas, cumbres, vapores, serranos, pinos, nubes, serbales, lirios, roquedos, poyos, veneros, cortijos y ventisqueros.

Y, por encima de todo, dándole a las cosas su forma definida, la luz.

Esta web es para guardar la luz…

I’ve seen things, you people wouldn’t believe, hmmm.
… attack ships on fire off the shoulder of Orion.
I’ve watched C Beams glitter in the dark near the Tannhauser Gate.
All those moments, will be lost in time like tears in rain…

… para que no se pierda en el tiempo como lágrimas en la lluvia.

Soy José Antonio Pastor González (Cieza, Murcia, 1973) y llevo recorriendo las montañas del sur desde que era un crío. He efectuado más de 300 ascensiones diferentes en las Béticas tanto en verano como en invierno, en distintas modalidades y por diferentes vertientes.

Además de actividades para un día, también me encanta el formato de las travesías (hacer varios días en la montaña de forma totalmente autónoma) recorriendo cordales tan espectaculares como Tejeda y Almijara en Málaga (4 días), Baza y Filabres (3 días), Segura y Cazorla (7 días), etc.

También he realizado ascensiones en todos los macizos españoles (Pirineos, Cantábrica, Central) tanto en verano como en invierno. Cuento con dos expediciones a los Alpes (cumbre del Mont Blanc en 2007), una al Alto Atlas (cumbre del Toubkal en 2011) y tres al Himalaya (varios 5miles, algunos de ellos vírgenes en la remota región del Dolpo y el Tien Shan).

Soy un enamorado de las sendas viejas y antiguas que intento recuperar dándolas a conocer, sobre todo aquellos caminos patrimonio del estado que se utilizaron al principio del siglo XX para las modélicas repoblaciones en las montañas del sur.

Además de hacer montaña y escalada, también soy un fanático de la bicicleta de montaña. He recorrido una buena porción de la geografía peninsular a lomos de mi burrita así como otros países y continentes (expediciones de larga duración a Eslovenia, Córcega, Francia, curso del Danubio y travesía Nador-Marrakech a lo largo del Atlas).

Desde hace diez años escribo mis experiencias en esta web, un portal que cuenta con unas 10.000 visitas (únicas) mensuales, unos 7.000 seguidores en Facebook y que sigue creciendo. Fruto de esta visibilidad en internet me han surgido diferentes oportunidades para trabajar con distintos medios editoriales (Desnivel, Penibética, Pyrenaica, Piolet, la Serranía, el Senderista) así como administraciones públicas (C.A. Región de Murcia, C.H. del Segura, Diputaciones Provinciales, Ayuntamientos, etc.). Estos proyectos comprenden desde la publicación de libros hasta la elaboración de artículos específicos pasando por varios trabajos de consultoría en temas relacionados con cartografía y el diseño de itinerarios.

Este que veis aquí es Moss, un golden retriever que entró a formar parte de nuestra familia en Septiembre de 2007, más o menos cuando el proyecto de la web cobraba forma por lo que su foto es conveniente. Por otra parte, muchas de las historias que aquí se relatan tienen a Moss como protagonista. Y que siga siendo así porque es el compañero ideal: no se queja, no sufre (aparentemente), siempre sonríe y cuando arrecia el frío es la mejor manta térmica.

El autor de esta web es quien escribe estas palabras. Me llamo José Antonio Pastor González, natural de Cieza, en la provincia de Murcia. Desde crío ya tenía claro que esto de las montañas era lo mío y tuve suerte porque las montañas de casa, mi casa, son preciosas.

Conforme van pasando los años los límites del hogar cada vez se van haciendo más difusos. Si antes acercarme a la Sagra o a Segura suponía casi una expedición, a día de hoy, lo asumo con total familiaridad hasta el punto de sentirme como en el pasillo de casa cuando camino por la Sierra.

Con esto lo que quiero decir es que los horizontes se van ampliando y puedo contemplar las Béticas como mis montañas, unas montañas que nunca me canso de recorrer y descubrir, desde los cerros más humildes hasta las Nortes más fieras de Sierra Nevada.

Evidentemente, la curiosidad no tiene límites y hemos viajado para conocer otras cordilleras lejanas y grandiosas: Atlas, Alpes, Himalaya… Todas ellas son otros mundos diferentes y no tiene sentido alguno entrar en absurdas comparaciones. Como le ocurría al Principito con su rosa, las montañas que más quiero son las mías porque de ellas no he parado de ocuparme desde que tuve uso de conciencia.

Mi manera de estar en la montaña es variada: esencialmente soy un pisapraos y me gusta caminar despacio. Me encanta descubrir nuevos lugares y valles olvidados. Hace ya mucho que dejé en un segundo plano la ambición de las cumbres aunque, a veces, para encontrar nuevas sensaciones o para tocar ese trozo de cielo que me falta, tengo que colgarme de una cuerda o forzar las situaciones al máximo. En otras ocasiones, cambio las piernas por las dos ruedas y disfruto del espacio y de la luz desde la cadencia y la paz que proporciona la bicicleta.

De la montaña me quedo con las personas con las que comparto las cuestas y el bocadillo: normalmente mis amigos y mi familia. Son ellas las que dan sentido a los madrugones, los dolores de hombro, la respiración entrecortada y el esfuerzo. También son las que más felicidad otorgan cuando puedes saborear la brisa de la cumbre a su lado.

Espero poder seguir durante mucho tiempo añadiendo contenidos en esta web. Tengo mis motivos. Y espero seguir poder contando con vosotros al otro lado de la pantalla. Si no, nada de esto tendría sentido. Gracias y nos vemos por las montañas del sur.

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